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Editorial SAN PABLO
 
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Evangelio del día: Ama a Dios con el corazón, alma, mente y todas tus fuerzas

Marcos 12,28b-34 – IX jueves tiempo ordinario: No se puede amar a Dios sin amar al prójimo, y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios
Evangelio según San Marcos 12,28-34

Ama a tu prójimo como a ti mismo: “En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” Jesús respondió: “El primero es: “Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El segundo es éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay ningún mandamiento mayor que éstos”. El escriba replicó: “Muy bien, Maestro, tienes razón, cuando dices que el Señor es uno único y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.” Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: “No estás lejos del reino de Dios”. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.” Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco:

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El Evangelio nos recuerda que toda la Ley divina se resume en el amor a Dios y al prójimo [...] Algunos fariseos se pusieron de acuerdo para poner a Jesús a una prueba. Uno de ellos, un doctor de la Ley le dirigió esta pregunta: “¿Maestro, en la Ley cual es el gran mandamiento?”.

Jesús, citando el Libro del Deuteronomio respondió:

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento”

Y podría haberse detenido aquí. En cambio Jesús añade algo que no había sido solicitado por el doctor de la ley: Dice de hecho:

“El segundo, después, es similar a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Tampoco este segundo mandamiento es inventado por Jesús, pero lo toma del Libro del Levítico.

La novedad consiste justamente en poner juntos estos dos mandamientos (el amor de Dios y el amor por el prójimo) revelando que estos son inseparables y complementarios, son dos caras de una misma medalla.

No se puede amar a Dios sin amar al prójimo, y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios. El papa Benedicto nos ha dejado un hermoso comentario sobre esto en su primera encíclica Deus Caritas Est. (núms. 16-18)

[...] El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero, no porque está encima de la lista de los mandamientos. Jesús no lo pone encima, pero en el centro, porque del corazón todo tiene que partir y al cual todo tiene que retornar y hacer referencia.

Ya en el Antiguo Testamento, la exigencia de ser santos, a imagen de Dios que es santo, incluía también el deber de tomarse cuidado de las personas más débiles, como el extranjero, el huérfano, la viuda.

Jesús lleva a cumplimiento esta ley de alianza, Él que une en sí, en su carne, la divinidad y la humanidad, en un mismo misterio de amor.

Así, a la luz de esta palabra de Jesús, el amor es la medida de la fe, y la fe es el alma del amor. No podemos separar más la vida religiosa, la vida de piedad del servicio a los hermanos, a aquellos hermanos concretos que encontramos.

No podemos más dividir la oración y el encuentro con Dios en los sacramentos, de escuchar al otro, de la proximidad a su vida, especialmente de sus heridas.

Acuérdense de esto: el amor es la medida de la fe. ¿Cuánto me amas tu? Y cada uno se de la respuesta. ¿Cómo es tu fe? Mi fe es como yo amo. Y la fe es el alma del amor. (Reflexión antes del rezo del Ángelus, 26 de octubre de 2014)

Oración de Sanación

Mi Señor, gracias por la vida y por el amor. Gracias por tu confianza y por darle la fuerza a mi corazón para tomar acciones valientes capaces de enfrentar circunstancias de la vida con firmeza y decisión.

Que importante es escuchar tu Palabra con mucha atención y ponerla en práctica. Construir mi vida en base a ella y sin vacilaciones me llevará por caminos seguros y de salvación

Quiero amarte con todas las fuerzas de mi alma, de mi mente y corazón; pero, ¿cómo podré decir validar mi amor hacia Ti si aún existen resentimientos y emociones negativas en mi corazón hacia los demás?

Ayúdame, Oh Dios mío, a desprenderme de esas malas emociones que impiden el crecimiento de mi alma y no la dejan volar en libertad hacia tu presencia que reconforta y da la paz.

Tu amor y tu amistad se manifiestan en la ayuda mutua y desinteresada que nos debemos tener los unos por los otros. Por eso, hoy te confieso como mi fiel amigo, ese que me guía a descubrir en los otros el verdadero amor.

Quiero que mis pensamientos tengan de guía tu Palabra, porque a través de ella es que podré darle orden a mi vida y son las que me encaminan por sendas verdaderas de amor y compromiso.

Con tu gracia, te pido que me libres de mis egoísmos y hagas crecer mis habilidades para usarlas en favor de mi alma y conducir a otros hacia Ti.

Confío en tu ayuda fiel, en que inclinas tu oído hacia y escuchas mis ruegos, y confío en la fuerza que me das a diario para enfrentar mis batallas. Amén

Propósito del día

Rezaré la Coronilla de la divina misericordia por la conversión de los pecadores, en especial por la conversión de mi corazón

Frase de reflexión

“Dejémonos guiar con docilidad por el Espíritu Santo para no equivocarnos de camino y no caer en la cerrazón del corazón”. Papa Francisco

Papa Francisco: “No hay ningún padre en el mundo que nos ame como Dios”

En su catequesis de la Audiencia General del miércoles, el Papa Francisco animó a los cristianos a dirigirse a Dios como a un padre, ya que “no hay ningún padre en este mundo que nos ame como Él”.

El Papa Francisco durante la Audiencia. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

En su catequesis, el Santo Padre explicó el significado de la oración que Jesús enseñó a sus discípulos, el Padre Nuestro, “la oración cristiana por excelencia”. En este sentido, Francisco destacó la “simple invocación” con la que comienza: “Padre”.
El Pontífice destacó que los discípulos de Jesús “estaban asombrados por el hecho de que, especialmente durante la mañana y la noche, se retirara a rezar y se sumergiera en la oración”. Por este motivo, “un día le pidieron que les enseñara también a ellos a rezar”. Es entonces cuando el Señor les enseña el Padre Nuestro.

“Todo el misterio de la oración cristiana se resume aquí, en esa palabra. Se necesita valentía para llamar a Dios con el nombre de Padre. Lo afirma también la liturgia cuando, invitándonos al rezo comunitario de la oración de Jesús, utiliza la expresión ‘nos atrevemos a decir’”.
El Obispo de Roma hizo hincapié en lo extraordinario de llamar “padre” a Dios, porque “llamar a Dios con el nombre de Padre no es en absoluto un hecho habitual. Podemos inclinarnos a utilizar un título más elevado, uno que nos parezca más respetuoso con su trascendencia. Sin embargo, invocarlo como ‘Padre’ nos sitúa en una relación de confianza con Él, como un niño que se dirige a su padre sabiéndose amado y cuidado por él”.

Llamar a Dios Padre, nos revela “el misterio de Dios, que siempre nos fascina y nos hace sentirnos pequeños, pero que nunca nos produce miedo, que no nos desalienta, que no nos angustia. Esta es una revolución difícil de asumir en nuestro ánimo humano”.

“Pensemos en la parábola del padre misericordioso”, propuso Francisco. “Jesús habla de un padre que solo conoce el amor por sus hijos. Un padre que no castiga nunca al hijo por su arrogancia, y que incluso es capaz de confiarle su parte de la herencia y dejarlo irse de casa”.

“Dios es Padre, dice Jesús, pero no a la manera humana, porque no hay ningún padre en este mundo que se comporte como el protagonista de esta parábola”.

Francisco recordó que “Dios es Padre a su manera: bueno, indefenso ante el libre arbitrio del hombre, capaz solo de conjugar el verbo ‘amar’. Cuando el hijo rebelde, después de haberlo gastado todo, regresa finalmente a la casa natal, su padre no aplica criterios de justicia humana, sino que siente ante todo la necesidad de personar, y con su abrazo hace comprender al hijo que en todo aquel largo tiempo de ausencia se le ha echado de menos”.

Así, el Papa subrayó la palabra utilizada hasta dos veces por San Pablo en sus cartas: “abba”. “Se trata de un término incluso más íntimo que el de ‘padre’, y que alguno traduce como ‘papá’”.

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“Queridos hermanos y hermanas: ¡Ya no estamos solos nunca más! Podemos estar lejanos, resultar hostiles, podemos incluso profesar que ‘no hay Dios’. Pero el Evangelio de Jesucristo nos revela que Dios no puede estar sin nosotros: Él no será nunca un Dios ‘sin el hombre’. Esta certeza es la fuente de nuestra esperanza que encontramos custodiada en todas las invocaciones del Padre Nuestro”.

Francisco finalizó la catequesis animando a todos a pedir a Dios, al Padre, por nuestras necesidades cotidianas, porque “cuando tenemos necesidad de su ayuda, Jesús no nos pide renunciar y cerrarnos en nosotros mismos, sino que nos llama a dirigirnos al Padre y pedirle cosas con fe”.

“Todas nuestras necesidades, desde aquellas más cotidianas y evidentes, como la comida, la salud, el trabajo, hasta aquellas más trascendentales como ser perdonados y sostenidos en la tentación, no son el espejo de nuestra soledad: en cambio, hay un Padre que siempre nos mira con amor, que nunca nos abandona”, concluyó.

Evangelio del día: Dar a Dios lo que es de Dios significa hacer su voluntad

Marcos 12,13-17 – IX martes tiempo ordinario: Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios
Evangelio según San Marcos 12,13-17

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Al César lo el César y a Dios lo de Dios: “En aquel tiempo, los sumos sacerdotes y los escribas, enviaron a unos fariseos y herodianos a Jesús para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones. Ellos fueron y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres sincero y no tienes en cuenta la condición de las personas, porque no te fijas en la categoría de nadie, sino que enseñas con toda fidelidad el camino de Dios. ¿Está permitido pagar el impuesto al César o no? ¿Debemos pagarlo o no?” Pero él, conociendo su hipocresía, les dijo: “¿Por qué me tienden una trampa? Muéstrenme un denario”. Cuando se lo mostraron, preguntó: “¿De quién es esta figura y esta inscripción?”. Respondieron: “Del César”. Entonces Jesús les dijo: “Den al César lo que es del César, y a Dios, lo que es de Dios”. Y ellos quedaron sorprendidos por la respuesta” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

“Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt 22,21). Jesús responde con esta frase irónica y genial a la provocación de los fariseos que, por decirlo de alguna manera, querían hacerle el examen de religión y ponerlo a prueba.

Es una respuesta inmediata que el Señor da a todos aquellos que tienen problemas de conciencia, sobre todo cuando están en juego su conveniencia, sus riquezas, su prestigio, su poder y su fama. Y esto ha sucedido siempre.

Jesús pone el acento en la segunda parte de la frase: “y DAR a Dios lo que es de Dios”. Lo cual quiere decir reconocer y creer firmemente, frente a cualquier tipo de poder, que sólo Dios es el Señor del hombre, y no hay ningún otro.

Dar a Dios lo que es de Dios significa estar dispuesto a hacer su voluntad y dedicarle nuestra vida y colaborar con su Reino de misericordia, de amor y de paz.

En eso reside nuestra verdadera fuerza, la levadura que fermenta y la sal que da sabor a todo esfuerzo humano contra el pesimismo generalizado que nos ofrece el mundo.

En eso reside nuestra esperanza, porque la esperanza en Dios no es una huida de la realidad, no es una coartada: es ponerse manos a la obra para devolver a Dios lo que le pertenece.

Por eso, el cristiano mira a la realidad futura, a la realidad de Dios, para vivir plenamente la vida –con los pies bien puestos en la tierra– y responder, con valentía, a los incesantes retos nuevos. (Homilía de la Misa de conclusión del Sínodo extraordinario sobre la familia y de la beatificación Pablo VI, 19 de Octubre de 2014, )

Oración de sanación

Mi Señor, Tú trazas tu camino a seguir con claridad y justicia, con honestidad y generosidad, con amor y perdón. Por estoy dispuesto a seguir tus enseñanzas y actuar según tu voluntad

Tengo que aprovechar el tiempo para darte lo que realmente te mereces, darte lo que de por sí ya es tuyo y no encerrarme en mi egocentrismo barato que solo conduce por un camino individualista y lleno de frustraciones.

Solicito tu ayuda generosa para que, con tu gracia, me llenes de sabiduría para saber librarme de las trampas del mundo, para no perderme entre tantas distracciones que no edifican mi vida.

Que mi alma, cuerpo, mente y corazón, no se olviden jamás de que debo dar a Dios lo que es Dios y al César lo que es del César. Que no pierda mis fuerzas en mi deber de anunciarte a causa de mis debilidades.

Reconozco que muchas veces me he quedado con lo que te corresponde y lo he tomado de provecho personal, sin generar ningún fruto de bien en los otros. Perdóname por esos actos egoístas, por mi falta de caridad.

Solo Tú, oh mi Dios, sabes cómo aumentar mi fe y mi esperanza que mi débil corazón no alcanza, porque me amas y quieres que yo esté bien para poder serte útil y que no te dé un solo fruto sino más de cien.

Mi vida, mis acciones, todos los dones, talentos y carismas que me has regalado, son tuyos y para Ti, el resto, que se lo quede el César, el mundo.

Confío en que me bendices, me ayudas con este propósito de vida y fortaleces mi espíritu para hacerlo valiente y decidido ante los retos. Amén

Propósito para hoy

Presentarme ante los demás como realmente soy, evitando cualquier tipo de hipocresía por insignificante que pueda parecer

Frase de reflexión

“Frente a las dificultades de la vida, pidamos al Señor que permanezcamos firmes en el testimonio gozoso de nuestra fe”. Papa Francisco

Papa Francisco pide abrir los corazones y no ser obstinados como los paganos

En la homilía pronunciada en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, el Papa Francisco animó a “abrir los corazones para que el Espíritu Santo actúe en cada uno de nosotros” y no ser “obstinados” como los que lapidaron a San Esteban.

A partir del martirio de San Esteban, narrado en la Primera Lectura, el Santo Padre trazó su homilía sobre el testimonio de obediencia que todo cristiano debe ofrecer.

El Papa Francisco durante la Misa en Santa Marta. / Foto: L'Osservatore Romano
Para poder dar ese testimonio, es necesario tener el corazón abierto. Los corazones cerrados “hacen sufrir mucho a la Iglesia: los corazones cerrados, los corazones de piedra, los corazones que no quieren abrirse, que no quieren escuchar, los corazones que solo conocen el lenguaje de la condena. Están condenados. No saben decir: ‘Pero explícame, ¿por qué dices esto?’. No, están cerrado. Lo saben todo. No necesitan ninguna explicación”.

Francisco señaló lo acertadas de las palabras que San Esteban dedica a los que le apedrearon: “obstinados, incircuncisos de corazón y de oídos”, y recordó que era como llamarles “paganos” porque tenían “el corazón cerrado y duro”, un corazón “en el que no podía entrar el Espíritu Santo”.

Para el Papa en un corazón cerrado “no hay sitio para el Espíritu Santo. En cambio, la Lectura de hoy nos dice que Esteban, lleno del Espíritu Santo, lo había comprendido todo: era testimonio de la obediencia al Verbo hecho carne, y esto lo hace el Espíritu Santo. Estaba lleno del Espíritu Santo. Un corazón cerrado, un corazón obstinado, un corazón pagano no deja entrar al Espíritu y se siente suficiente en sí mismo”.

También puso el ejemplo de los discípulos de Emaús. Jesús les llama “insensatos”, una expresión que no es tan dura como la empleada por Esteban, pero que tampoco es una alabanza, explicó el Pontífice. Los discípulos de Emaús “no habían entendido. Estaban asustados porque no querían problemas, pero eran buenos y estaban abiertos a la verdad”.

Por eso, indicó el Obispo de Roma, “cuando Jesús les reprocha dejan que sus palabras entren en ellos y sus corazones se calientan, a diferencia de los corazones de los que lapidaron a Esteban, que permanecían encolerizados, no querían escuchar”.

El Papa destacó la ternura con la que Jesús explica las escrituras a los discípulos camino de Emaús. “Y hoy miramos esa ternura de Jesús, el testimonio de la obediencia, el Gran Testimonio, Jesús, que ha dado la vida y nos hace ver la ternura de Dios hacia nosotros, pecadores, hacia nuestra debilidad”.

Y concluyó con una petición: “Entremos en ese diálogo y pidamos la gracia de que el Señor ablande un poco nuestros duros corazones y de la gente que permanece siempre cerrada en la Ley y que condena todo aquello que está fuera de la Ley”.

“Porque no saben que el Verbo se ha hecho carne, que el Verbo es testimonio de obediencia. No saben que la ternura de Dios es capaz de quitar un corazón de piedra y colocar, en su lugar, uno de carne”, afirmó.

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Lectura comentada por el Papa Francisco:

Hechos 7:51–8:1

51 «¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! ¡Vosotros siempre resistís al Espíritu Santo! ¡Como vuestros padres, así vosotros!

52 ¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que anunciaban de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora habéis traicionado y asesinado;

53 vosotros que recibisteis la Ley por mediación de ángeles y no la habéis guardado.»

54 Al oír esto, sus corazones se consumían de rabia y rechinaban sus dientes contra él.

55 Pero él, lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba en pie a la diestra de Dios;
56 y dijo: «Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios.»

57 Entonces, gritando fuertemente, se taparon sus oídos y se precipitaron todos a una sobre él;

58 le echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Los testigos pusieron sus vestidos a los pies de un joven llamado Saulo.

59 Mientras le apedreaban, Esteban hacía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»

60 Después dobló las rodillas y dijo con fuerte voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y diciendo esto, se durmió.

1 Saulo aprobaba su muerte. Aquel día se desató una gran persecución contra la Iglesia de Jerusalén. Todos, a excepción de los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.

¿Predijo la Biblia el conflicto en Siria? Sacerdote responde a foto viral

Las redes sociales han viralizado recientemente una cita del Libro de Isaías, en el Antiguo Testamento, por su aparente relación con el drama que vive Siria en los últimos años. ¿Se trata de una profecía que se cumple hoy? Un sacerdote responde a esta inquietud.

Foto que ha circulado en redes sociales en los últimos días.

La cita difundida con una foto en las redes sociales recoge el versículo 3, del capítulo 17 del Libro de Isaías: “Todo el reino de Siria dejará de existir, al igual que la ciudad de Damasco; además, las ciudades del norte, que son el orgullo de Israel, se quedarán sin murallas. Yo soy el Dios todopoderoso y juro que así será”.

El P. Samuel Bonilla –conocido en redes sociales como el Padre Sam– decidió en un video explicar “con argumentos de la historia y de la Biblia”.
“¿Se está refiriendo este texto a la actual Siria? ¿ La Biblia predijo los ataques de Donald Trump? La respuesta simple es no”, dijo, pero señaló que es necesario “analizar el contexto”, pues en el Antiguo Testamento hay muchas profecías, la mayoría de las cuales “ya se cumplieron”.

“La más grande profecía del Antiguo Testamento era la venida de un Mesías, y es lo que conocemos ahora como a Cristo, a Jesús, lo que dio origen al cristianismo”, recordó.

El P. Bonilla explicó además que el Libro de Isaías se escribió “aproximadamente entre el 750 al 680 antes de Cristo” y destacó que este profeta tiene “profecías tan claras y tan exactas, tanto así que los exégetas lo han llamado incluso como ‘el quinto evangelista’, porque sus profecías son tan exactas”.

“Isaías predijo el final del Imperio Asirio y ese es el texto en cuestión. Isaías está prediciendo que ese reino triunfante en ese momento va a ser destruido. Damasco, una de las principales ciudades va a dejar de existir. Ese es el contexto de Isaías 17,3-4”, señaló.
“Esta profecía se cumplió, porque el Imperio Asirio dejó de existir”, dijo el Padre Bonilla, y destacó que este imperio no tiene una relación directa con la Siria moderna.

“Hay que tener mucho cuidado con estas cadenas sensacionalistas que solo buscan atraer, que solo buscan llamar la atención. Hay que entender a un texto en su contexto”, aconsejó el sacerdote.

Papa Francisco pone a todos esta tarea para conocer la fidelidad de Dios

El Papa Francisco habló esta vez en su homilía de la mañana de la alianza de Dios con Abraham: recordó que su vida es la historia de todo hombre y propuso una tarea a todos los fieles.

“Os invito a tomar, hoy, cinco minutos, diez minutos, sentados, sin radio, sin TV; sentados, y pensar en la propia historia: las bendiciones y los problemas, todos. Las gracias y los pecados: todo. Y mirar allí la fidelidad de que Dios ha sido fiel a su alianza, ha sido fiel a la promesa que había hecho a Abraham, ha sido fiel a la salvación que había prometido a su Hijo Jesús”.
En la homilía, el Pontífice comentó las lecturas del día y recordó que Abraham había perdido la esperanza en tener descendencia por su avanzada edad y porque su mujer era estéril. “Si alguno buscase hacer la descripción de la vida Abraham podría decir: ‘éste es un soñador’”.

“Fue probado, y después de haber tenido el hijo, siendo un adolescente, le piden ofrecerlo en sacrificio: obedeció y fue adelante contra toda esperanza. Y este es nuestro padre Abraham, que va adelante, adelante, adelante, y cuando Jesús dice que Abraham vio su día, vio a Jesús, se llenó de alegría. Sí: vio la promesa y se alegró de ver la plenitud de la promesa de la alianza, la alegría de ver que Dios no lo había engañado, que Dios es siempre fiel a su alianza”.

La promesa de Dios consistía en “hacerlo padre de una multitud de naciones”. “No te llamarás más Abram sino Abraham” y nosotros hoy “podemos decir”: “soy una de esas estrellas. Soy un granito de arena”.

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Francisco invitó entonces a mirar “nuestras raíces”, “nuestro padre” que “nos ha hecho pueblo, un cielo lleno de estrellas, playas llenas de granos de arena”.

“Mirar la historia: no estoy solo, soy un pueblo. Vamos juntos. La Iglesia es un pueblo. Pero un pueblo pensado por Dios, un pueblo que ha dado un padre sobre la tierra que obedeció, y tenemos un hermano que ha dado su vida por nosotros, para hacernos pueblo. Y así podemos mirar al Padre, darle gracias; mirar a Jesús, ser agradecidos; y mirar a Abraham y a nosotros, que somos parte del camino”.

Al concluir, el Pontífice dijo: “estoy seguro de que en medio de las cosas quizás feas –porque todos las tenemos, muchas cosas feas, en la vida– si hoy hacemos esto descubriremos la belleza del amor de Dios, la belleza de su misericordia, la belleza de la esperanza. Y estoy seguro de que todos nosotros estaremos llenos de alegría”.

Solo desde el amor en la familia se puede regenerar el mundo, afirma el Papa

El Papa Francisco ha escrito que “solamente partiendo del amor la familia puede manifestar, difundir y regenerar el amor de Dios en el mundo. Sin amor no se puede vivir como hijos de Dios, como cónyuges, padres y hermanos”.

Imagen referencial. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

Estas palabras del Pontífice se encuentran en la carta de preparación al Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar del 21 al 26 de agosto de 2018 en Dublín (Irlanda) y al que está previsto asista el Papa Francisco.

El encuentro se celebrará bajo el tema “El Evangelio de la Familia: alegría para el mundo” y está organizado por el nuevo Dicasterio de Laicos, Familia y Vida que preside el Cardenal Kevin Farrel.

En la carta, el Pontífice quiere “ofrecer algunas indicaciones precisas” para que también las familias “profundicen en su reflexión” sobre la Exhortación postsinodal Amoris Laetitia.

“Nos podríamos preguntar: ¿El Evangelio sigue siendo alegría para el mundo? Y también: ¿La familia sigue siendo una buena noticia para el mundo de hoy?” escribe Francisco.


“El amor de Dios es su ‘sí’ a toda la creación y al corazón de la misma, que es el hombre. Es el ‘sí’ de Dios a la unión entre el hombre y la mujer, abierta a la vida y al servicio de ella en todas sus fases; es el ‘sí’ y el compromiso de Dios con una humanidad a menudo herida, maltratada y dominada por la falta de amor”.

En la carta, también pregunta a las familias si “viven partiendo del amor, por el amor y en el amor” puesto que esto significa “darse, perdonarse, no perder la paciencia, anticiparse al otro, respetarse”.

Tres palabras

Como ya ha hecho en varias ocasiones, el Papa destaca la importancia de 3 palabras: “permiso”, “gracias”, “lo siento” e invita a utilizarlas en la familia.

“Sueño con una Iglesia en salida, no autorreferente, una Iglesia que no pase lejos de las heridas del hombre, una Iglesia misericordiosa que anuncie el corazón de la revelación de Dios Amor que es la Misericordia”, asegura.

Francisco se muestra convencido de que “las familias cristianas sean lugares de misericordia y testigos de misericordia” y desea que lo sean todavía más traes este encuentro en Dublín.

En la conferencia de prensa de presentación de la Carta en el Vaticano, el Cardenal Farrrel deseó que el evento pueda “incidir visiblemente en la intensa comunión de todo el pueblo de Dios y de todas las familias cristianas en torno al Papa”.
Además, solicitó “el protagonismo activo de todas las comunidades eclesiales y de los responsables pastorales a varios niveles para que cada experiencia venga recogida y y hecha circular, través a través de los medios de comunicación”.

En la presentación también intervino el Arzobispo de Dublín, Mons. Diarmuid Martin, quien se preguntó “¿Qué es lo que inspira al Papa Francisco en su deseo de renovación?”. En su opinión, “existe el peligro de que cada persona busque su propia idea que no es realmente la de visión de renovación auténtica del Papa”.

Por otro lado, afirmó que “la familia está llamada a ser el lugar en el que los esposos se amen no de un modo vagamente romántico, sino dentro de la realidad y las dificultades diarias”.

“Vivir el amor en familia implica que sus miembros sepan cómo donarse con generosidad, sepan perdonar, sepan no perder nunca la paciencia, pero sobre todo sepan tender la mano y comprender al otro respetándose”,. resaltó.

Papa Francisco: sin la mujer no hay armonía en el mundo

“Sin la mujer no hay armonía en el mundo”. Así lo ha afirmado Papa Francisco en la Misa celebrada esta mañana en la Casa Santa Marta. En el centro de la reflexión de Francisco, la figura de la mujer a partir de la Creación narrada en el Libro del Génesis. Hombre y mujer no son iguales, ni uno es superior al otro. Sino que ambos están llamados a llevar la armonía que hace del mundo un lugar más bello, destaca el Papa.

Francisco prosigue su reflexión sobre la Creación narrada estos días por la Liturgia. El Señor crea una serie de animales pero el hombre se siente “solo”. Por tanto el Señor le quita una costilla y hace a la mujer a la que el hombre reconoce como “carne de su carne”. “antes de verla, dice el Papa, la soñó”.

Sin la mujer no hay armonía

“Muchas veces, cuando hablamos de las mujeres, hablamos de una forma funcional. Sin embargo la mujer trae consigo una riqueza que el hombre no tiene: la mujer trae la armonía a la Creación.

“Cuando no está la mujer, falta la armonía. Nosotros decimos: ‘esta es una sociedad con una actitud marcadamente masculina y así ¿no?’ Falta la mujer: ‘Sí, sí, la mujer para lavar los platos, para hacer….’ ¡No, no! La mujer trae la armonía. Sin ella no hay armonía. No son iguales, ni uno es superior a otro. Solo que el hombre no trae la armonía, eso lo hace ella. Es ella la que nos enseña a acariciar a amar con ternura y la que hace del mundo un lugar más bello”.

Abusar de las personas es un crimen, abusar de una mujer es más que eso, es destruir la armonía

La homilía de Francisco se desenvuelve a través de tres momentos: la soledad del hombre, el sueño, y el destino de los dos: “ser una sola carne”. El Papa pone un ejemplo concreto. Relata cuando en una audiencia, mientras saludaba a la gente, habló con una pareja que cumplía 60 años de matrimonio y les preguntó: ‘¿quién de vosotros tuvo más paciencia?’.

“Ellos me miraron y luego se miraron a los ojos, no me olvidaré. Después se giraron y me dijeron al unísono: ‘Estamos enamorados’. Después de 60 años, esto significa ser una sola carne. Esto lo trae la mujer: la capacidad de enamorarse. La armonía al mundo. Muchas veces escuchamos: ‘No, es necesario que en esta sociedad, en esta institución, haya una mujer para que haga esto, se encargue de lo otro…’ . No, la funcionalidad no es el objetivo de la mujer. Es verdad que la mujer puede y debe encargarse de hacer cosas, como el resto. Pero no es su objetivo. Abusar de las personas es un crimen de lesa humanidad: es verdad. Pero abusar de una mujer es más: es destruir la armonía que Dios ha querido dar al mundo. Es destruir”.

Dios creó a la mujer para que todos tuviésemos una madre

Por tanto el Papa concluye con una nota personal: “Este es el gran don de Dios: nos ha dado la mujer. Y en el Evangelio hemos visto lo capaz que es una mujer. Es valiente. Pero es más, es armonía, es poesía, es belleza. Sin ella el mundo sería peor. Me gusta pensar, esto es una opinión mía, que Dios creó a la mujer para que todos tuviésemos una madre”.

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Papa Francisco: Cuaresma es decir NO.

Papa Francisco: La Cuaresma es el camino que conduce de la esclavitud a la libertad, del sufrimiento a la alegría, de la muerte a la vida.

 

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El Papa Francisco celebró la Santa Misa del Miércoles de Ceniza en la Basílica de Santa Sabina, en la colina del Aventino, en Roma.

En su homilía, el Santo Padre dijo que la Cuaresma es un camino que “conduce al triunfo de la misericordia sobre todo aquellos que busca aplastarnos o reducrinos a algo indigno de nuestra dignidad como hijos de Dios”. A continuación sus Palabras de reflexión

“Vuelvan a mí con todo su corazón… regresen al Señor” (Joel 2,12-13). El profeta Joel hace estar petición al pueblo en el nombre del Señor. Nadie debe sentirse excluido: “Reúnan a los ancianos, recojan a los niños, hasta los infantes de pecho, el novio… y la novia” (versículo 16). Todos los fieles son convocados a venir a adorar a su Dios”, porque Él es bondad y misericordia, lento para la ira y abundante en amor firme” (v.13).
 

Nosotros también queremos aceptar este llamado; Queremos volver al corazón misericordioso del Padre. En este tiempo de gracia que comienza hoy, volvemos una vez más nuestros ojos a Su misericordia.

¿Qué es la Cuaresma?

La Cuaresma es un camino: conduce al triunfo de la misericordia sobre todo aquello que nos aplastaría o nos reduciría a algo indigno de nuestra dignidad como hijos de Dios.

La Cuaresma es el camino que conduce de la esclavitud a la libertad, del sufrimiento a la alegría, de la muerte a la vida.

El aliento de vida de Dios es liberador

La marca de las cenizas con las que nos ponemos en marcha nos recuerda nuestro origen: fuimos tomados de la tierra, estamos hechos de polvo. Es cierto, sin embargo, somos polvo en las manos amorosas de Dios, que ha respirado su espíritu de vida sobre cada uno de nosotros, y todavía quiere hacerlo, quiere seguir dándonos ese aliento de vida que nos salva de cualquier otro tipo de aliento: la sofocante asfixia provocada por nuestro egoísmo, la sofocante asfixia generada por la pequeña ambición y la silenciosa indiferencia, una asfixia que ahoga el espíritu, estrecha nuestros horizontes y retarda el latido de nuestros corazones.

El aliento de la vida de Dios nos salva de esta asfixia que pone en mínimo nuestra fe, enfría nuestra caridad y estrangula toda esperanza.

Experimentar la Cuaresma es aspirar a este soplo de vida que nuestro Padre nos ofrece incesantemente en medio del fango de nuestra historia.

El aliento de la vida de Dios nos libera de la asfixia que tan a menudo no nos damos cuenta, o nos acostumbramos a que parezca normal, incluso cuando se sienten sus efectos. Creemos que es normal porque nos hemos acostumbrado a respirar el aire en que se ha disipado la esperanza, el aire de la tristeza y la resignación, el aire sofocante de pánico y hostilidad.

¿SABEMOS AMAR?

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Muchas veces escuchamos o vemos a personas que dicen sufrir mucho por amor.  Las frases son típicas como: “Yo no sirvo para amar”, “Me han fallado una vez y no quiero volver a amar”, “No estoy listo para amar”, etc.

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