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Editorial SAN PABLO
 
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Evangelio del día: El adulterio se concibe con los malos deseos del corazón

Mateo 5,27-32 – X viernes tiempo ordinario: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón

Evangelio según San Mateo 5,27-32

El grave pecado del adulterio: ”En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Ustedes han oído que se dijo: No cometerás adulterio.  Pero yo les digo: El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho es para ti una ocasión de pecado, arráncalo y arrójalo lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. Y si tu mano derecha es para ti una ocasión de pecado, córtala y arrójala lejos de ti: es preferible que se pierda uno solo de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehena. También se dijo: El que se divorcia de su mujer, debe darle una declaración de divorcio. Pero yo les digo: El que se divorcia de su mujer, excepto en caso de unión ilegal, la expone a cometer adulterio; y el que se casa con una mujer abandonada por su marido, comete adulterio”. Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco

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[...] El adulterio era considerado una violación al derecho de propiedad del hombre sobre la mujer.

En cambio Jesús va a la raíz del mal. Así como se llega al homicidio a través de las injurias, las ofensas y los insultos, del mismo modo se llega al adulterio a través de las intenciones de posesión con respecto a una mujer diversa de la propia esposa.

El adulterio, como el robo, la corrupción y todos los demás pecados, son concebidos primero en nuestro ámbito íntimo y, una vez realizada en el corazón la elección equivocada, se ponen en práctica en el comportamiento concreto.

Y Jesús dice: el que mira a una mujer que no es la propia con ánimo de posesión, es un adúltero en su corazón. Ha comenzado el camino del adulterio.

Pensemos un poco sobre esto: los pensamientos malos que vienen en esta línea”. (Extracto de la reflexión antes del rezo del Ángelus, 12 de febrero 2017)

Oración de Sanación

Mi Señor, quiero entregarte hoy mis fuerzas desgastada por las continuas luchas que vivo. Las pongo bajo tu disposición esperando tu renovación

Me abandono en tus manos, me cobijo en tu presencia, sé que no me dejarás solo en medio de la tormenta ni me harás desfallecer en las adversidades.

Abro hoy mi corazón, llénalo de vida e impulso para salir adelante. Revístelo con tu poder para que no entre en él, el desánimo por los fracasos.

Tú me propones un camino para mi felicidad y me avisas de las trampas de caer en las tentaciones de la carne y del espíritu para que no me roben la paz

La más grave falta que yo podría cometer es despreciar tu gracia y compañía. Caer en el adulterio espiritual, buscando soluciones donde no estás Tú.

No quiero que mis malas emociones tomen el control de mi vida y manejen mis acciones, conduciéndome por caminos que no son los tuyos.

Sé, que no hay error que no pueda enmendar, fracasos que no pueda superar, oscuridad de la que no pueda salir, con tu amor puedo mejorar.

Que jamás mi alma se separe de Ti ni traicione el más puro sacrificio de amor con el que me diste el regalo de tu salvación. Gracias por tu protección. Amén

Propósito de hoy

Ofreceré un novenario de intención por aquellas almas olvidadas del purgatorio de las que nadie se acuerza rezar

Frase de reflexión

“Tenemos mucha necesidad de oración y de penitencia para implorar la gracia de la conversión y el final de las guerras en el mundo”. Papa Francisco

Evangelio del día: El cristiano debe ser una persona luminosa, que lleva la luz

Mateo 5,13-16 – X martes tiempo ordinario: ¿cómo quieren vivir? ¿Como lámpara encendida o apagada? ¿Apagada o encendida?

papa francisco evangelio mateo    ser sal y luz

Evangelio según San Mateo 5,13-16

Sal y luz del mundo: ”En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

Jesús dice a sus discípulos: «Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo» Pero esto nos sorprende un poco, si pensamos en quienes tenía Jesús ante sí cuando decía estas palabras. ¿Quiénes eran aquellos discípulos? Eran pescadores, gente simple…

Pero Jesús los mira con los ojos de Dios, y precisamente su afirmación se entiende como una consecuencia de las Bienaventuranzas. Él quiere decir: si son pobres de espíritu, si son dóciles, si son puros de corazón, si son misericordiosos… entonces, ¡serán la sal de la tierra y la luz del mundo!

Para comprender mejor estas imágenes, tenemos presente que la ley hebraica prescribía colocar un poco de sal sobre cada ofrenda presentada a Dios, como signo de alianza.

La luz, además, era para Israel el símbolo de la revelación mesiánica que triunfa sobre las tinieblas del paganismo.

Los cristianos reciben por lo tanto una misión en relación a todos los hombres: con la fe y con la caridad pueden orientar, consagrar, hacer fecunda a la humanidad.

Todos nosotros bautizados somos discípulos misioneros y estamos llamados a convertirnos en el mundo en un evangelio viviente: con una vida santa daremos «sabor» en los diversos ambientes y los defenderemos de la corrupción, como hace la sal; y llevaremos la luz de Cristo con el testimonio de una caridad genuina.

Pero si los cristianos perdemos sabor, y apagamos nuestra presencia de sal y de luz, perdemos la eficacia.

¡Qué bonita es esta misión de dar luz al mundo! Pero es una misión que nosotros tenemos. ¡Es bonita! Es también muy bonito conservar la luz que hemos recibido de Jesús. Custodiarla. Conservarla.

El cristiano debería ser una persona luminosa, que lleva la luz, ¡siempre da luz! Una luz que no es suya, pero es el regalo de Dios, es el regalo de Jesús. Y nosotros llevamos esta luz adelante.

Si el cristiano apaga esta luz, su vida no tiene sentido: es un cristiano de nombre solamente, que no lleva luz, una vida sin sentido.

Yo quiero preguntarles ahora, ¿cómo quieren vivir ustedes? ¿Como una lámpara encendida o como una lámpara apagada? ¿Apagada o encendida? ¿Cómo quieren vivir? ¡Pero no escucho bien desde aquí! ¿Cómo? Lámpara encendida, ¿eh?

Es justamente Dios que nos da esta luz y nosotros la damos a los demás. ¡Lámpara encendida! Ésta es la vocación cristiana.. (Reflexión antes del rezo del Ángelus, 09 de febrero de 2014)

Oración de Sanación

Señor mío, si quiero ser un seguidor tuyo debo ser portador de tu luz, que a dondequiera que vaya refleje tu amor e ilumine con mis palabras y acciones

No puedo andar indiferente ante las injusticias del mundo. Por eso, te pido que me des tu fuerza para emprender este camino con entusiasmo.

Son muchos los que han vuelto la espalda y prefieren las tinieblas a la luz, constantemente te rechazan y te odian pues no comprenden tus Palabras.

Quiero ser como la sal que sazona y da sabor a las cosas, llevarte con alegría y sin miedos, que los otros, al ver mis acciones se enamoren de Ti.

Si no soy portador de tu luz, sino pongo sabor y alegría a la vida, ¿cómo podré llamarme discípulo tuyo? Ven Señor y dale fuerza a mi corazón.

Ayúdame, oh mi Dios, a darte a conocer tu Reino a todos con quienes me encuentre, que ellos puedan sentir de cerca el gozo de vivir cerca de tu amor.

Tú me amas por encima de todo y quieres que yo ponga de manifiesto tu misericordia para acercar a aquellos que se han distanciado de Ti

Bendíceme, derrama tu sabiduría sobre mí, dame tu luz y la valentía para sazonar al mundo en tu verdad y colaborar con tu reconciliación. Amén

Propósito para hoy

Hablaré sólo cosas buenas y positivas de los demás, alentando y dando esperanzas a todos; sin importar si mi mundo se me esté viniendo encima

Frase de reflexión

“Dios hace crecer sus flores más hermosas en medio de las piedras más áridas”. Papa Francisco

Evangelio del día: Ama a Dios con el corazón, alma, mente y todas tus fuerzas

Marcos 12,28b-34 – IX jueves tiempo ordinario: No se puede amar a Dios sin amar al prójimo, y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios
Evangelio según San Marcos 12,28-34

Ama a tu prójimo como a ti mismo: “En aquel tiempo, uno de los escribas se acercó a Jesús y le preguntó: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” Jesús respondió: “El primero es: “Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. El segundo es éste: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay ningún mandamiento mayor que éstos”. El escriba replicó: “Muy bien, Maestro, tienes razón, cuando dices que el Señor es uno único y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.” Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: “No estás lejos del reino de Dios”. Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.” Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco:

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El Evangelio nos recuerda que toda la Ley divina se resume en el amor a Dios y al prójimo [...] Algunos fariseos se pusieron de acuerdo para poner a Jesús a una prueba. Uno de ellos, un doctor de la Ley le dirigió esta pregunta: “¿Maestro, en la Ley cual es el gran mandamiento?”.

Jesús, citando el Libro del Deuteronomio respondió:

“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el grande y primer mandamiento”

Y podría haberse detenido aquí. En cambio Jesús añade algo que no había sido solicitado por el doctor de la ley: Dice de hecho:

“El segundo, después, es similar a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Tampoco este segundo mandamiento es inventado por Jesús, pero lo toma del Libro del Levítico.

La novedad consiste justamente en poner juntos estos dos mandamientos (el amor de Dios y el amor por el prójimo) revelando que estos son inseparables y complementarios, son dos caras de una misma medalla.

No se puede amar a Dios sin amar al prójimo, y no se puede amar al prójimo sin amar a Dios. El papa Benedicto nos ha dejado un hermoso comentario sobre esto en su primera encíclica Deus Caritas Est. (núms. 16-18)

[...] El mandamiento del amor a Dios y al prójimo es el primero, no porque está encima de la lista de los mandamientos. Jesús no lo pone encima, pero en el centro, porque del corazón todo tiene que partir y al cual todo tiene que retornar y hacer referencia.

Ya en el Antiguo Testamento, la exigencia de ser santos, a imagen de Dios que es santo, incluía también el deber de tomarse cuidado de las personas más débiles, como el extranjero, el huérfano, la viuda.

Jesús lleva a cumplimiento esta ley de alianza, Él que une en sí, en su carne, la divinidad y la humanidad, en un mismo misterio de amor.

Así, a la luz de esta palabra de Jesús, el amor es la medida de la fe, y la fe es el alma del amor. No podemos separar más la vida religiosa, la vida de piedad del servicio a los hermanos, a aquellos hermanos concretos que encontramos.

No podemos más dividir la oración y el encuentro con Dios en los sacramentos, de escuchar al otro, de la proximidad a su vida, especialmente de sus heridas.

Acuérdense de esto: el amor es la medida de la fe. ¿Cuánto me amas tu? Y cada uno se de la respuesta. ¿Cómo es tu fe? Mi fe es como yo amo. Y la fe es el alma del amor. (Reflexión antes del rezo del Ángelus, 26 de octubre de 2014)

Oración de Sanación

Mi Señor, gracias por la vida y por el amor. Gracias por tu confianza y por darle la fuerza a mi corazón para tomar acciones valientes capaces de enfrentar circunstancias de la vida con firmeza y decisión.

Que importante es escuchar tu Palabra con mucha atención y ponerla en práctica. Construir mi vida en base a ella y sin vacilaciones me llevará por caminos seguros y de salvación

Quiero amarte con todas las fuerzas de mi alma, de mi mente y corazón; pero, ¿cómo podré decir validar mi amor hacia Ti si aún existen resentimientos y emociones negativas en mi corazón hacia los demás?

Ayúdame, Oh Dios mío, a desprenderme de esas malas emociones que impiden el crecimiento de mi alma y no la dejan volar en libertad hacia tu presencia que reconforta y da la paz.

Tu amor y tu amistad se manifiestan en la ayuda mutua y desinteresada que nos debemos tener los unos por los otros. Por eso, hoy te confieso como mi fiel amigo, ese que me guía a descubrir en los otros el verdadero amor.

Quiero que mis pensamientos tengan de guía tu Palabra, porque a través de ella es que podré darle orden a mi vida y son las que me encaminan por sendas verdaderas de amor y compromiso.

Con tu gracia, te pido que me libres de mis egoísmos y hagas crecer mis habilidades para usarlas en favor de mi alma y conducir a otros hacia Ti.

Confío en tu ayuda fiel, en que inclinas tu oído hacia y escuchas mis ruegos, y confío en la fuerza que me das a diario para enfrentar mis batallas. Amén

Propósito del día

Rezaré la Coronilla de la divina misericordia por la conversión de los pecadores, en especial por la conversión de mi corazón

Frase de reflexión

“Dejémonos guiar con docilidad por el Espíritu Santo para no equivocarnos de camino y no caer en la cerrazón del corazón”. Papa Francisco

Evangelio del día: Humildad y oración para ser dócil a la Palabra de Dios

Marcos 12,1-12 – IX lunes tiempo ordinario: ¿Qué podemos hacer para no matar la Palabra de Dios y ser dóciles al Espíritu Santo?
Evangelio según San Marcos 12,1-12

papa francisco viendo lejano fondo amarillo claro

La parábola de los viñadores homicidas: “Jesús se puso a hablarles en parábolas: “Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía. Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías. De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes. Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros. Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: “Respetarán a mi hijo”. Pero los viñadores se dijeron: “Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra”. Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña. ¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros. ¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?” Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

Es posible adueñarse de la Palabra de Dios y disponer de ella según el propio gusto, si un cristiano no es humilde y no reza.

Éste es el drama de esta gente, ¡y también nuestro drama! Se adueñaron de la Palabra de Dios. Y la Palabra de Dios se vuelve palabra de ellos, una palabra según su interés, sus ideologías, sus teologías… pero a su servicio.

Y cada uno la interpreta según su propia voluntad, según su propio interés. Éste es el drama de este pueblo. Y para conservar esto, asesinan. Esto sucedió a Jesús

Los jefes de los sacerdotes y de los fariseos comprendieron que hablaba de ellos cuando escucharon esta palabra de Jesús. Trataron de capturarlo y hacerlo morir.

De este modo la Palabra de Dios se vuelve muerta, se vuelve prisionera, el Espíritu Santo está enjaulado en los deseos de cada uno de ellos.

Y es exactamente lo que nos sucede a nosotros cuando no estamos abiertos a la novedad de la Palabra de Dios, cuando no somos obedientes a la Palabra de Dios.

Pero hay una frase que nos da esperanza. La Palabra de Dios está muerta en el corazón de esta gente; ¡también puede morir en nuestro corazón! Pero no termina, porque está viva en el corazón de los sencillos, de los humildes, del pueblo de Dios.

¿Y nosotros, qué podemos hacer para no matar la Palabra de Dios, para ser dóciles, para no enjaular al Espíritu Santo? Dos cosas sencillas: Humildad y Oración.

Esta gente no rezaba. No tenía necesidad de rezar. Se sentían seguros, se sentían fuertes, se sentían dioses. Humildad y oración: con la humildad y la oración vamos adelante para escuchar la Palabra de Dios y obedecerle.

En la Iglesia. Humildad y oración en la Iglesia. Y así, no nos sucederá a nosotros lo que le pasó a esta gente: no mataremos para defender la Palabra de Dios, esa palabra que nosotros creemos que es la Palabra de Dios, pero que es una palabra totalmente alterada por nosotros (Homilía en Santa Marta, 21 de marzo de 2014)

Oración de sanación

Señor mío, tu Palabra es aliento que da vida, por medio de ella nos indicas las muchas maneras en que debemos obrar correctamente en cada situación y que debemos seguirla para procurar el bien

Te pido que me des la gracia de mantener siempre mi espíritu sediento de tu amor y que sea dirigido por la bondad y la humildad que provienen de la fuente inagotable de tu misericordia

Quiero reconocerte siempre como el Hijo santísimo del viñador que vino a recoger su cosecha. Siembra en mí tus siete dones y dame el tiempo necesario para hacerlos florecer, con tu bendición no fallaré

Lléname de tu bondad y de tu ternura para vivir a plenitud mi encuentro contigo, el Heredero divino del Reino del Padre, esa será la clave para vivir feliz y con desprendimiento hacia las cosas del mundo.

No quiero jamás separarme de tu amor, pues sin Ti no puedo con los problemas y dificultades. Solo con tu ayuda soy capaz de enfrentarlos, vencerlos y convertirlos en fuente de crecimiento personal.

Te reconozco presente en la Eucaristía, por eso acudo a ella con frecuencia para adorarte y que te adueñes de ese terreno árido en mi corazón para que lo fecundes y lo hagas próspero según tus designios

Ayúdame a mantener a brújula de mi corazón en tu dirección para buscar mi bien, el de los míos y de todos los que me encuentro en mi camino de vida.

Tu misericordia es infinita, por eso confío en ella, en que me proteges y me bendices cada día para darte los frutos que te mereces. Amén

Propósito para hoy

Rezaré un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria por la conversión de los pecadores, por la paz de los países en conflictos y por todos los cristianos que están siendo perseguidos a causa de la fe

Frase de reflexión

“Jesús nunca está lejos de nosotros pecadores. Él quiere derramar sobre nosotros, sin medida, toda su misericordia”. Papa Francisco

Evangelio del día: Jamás debemos olvidar al primer amor: Jesús

Juan 21,15-19 – VII viernes de Pascua: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos? Apacienta mis corderos
Evangelio según San Juan 21,15-19

Jesús da la misión a Pedro: En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero.” Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos.” Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” Él le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero.” Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas.” Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: “Señor, tú conoces todo; tú bien sabes que te quiero.” Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas. Yo te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías la ropa e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás los brazos y otro te ceñirá y te llevará adonde no quieres”. Esto se lo dijo para indicarle con qué género de muerte habría que glorificar a Dios. Después le dijo: Sígueme” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

¿Cómo va el primer amor?. Es decir, ¿estoy enamorado de ti como el primer día? ¿Soy feliz contigo o te ignoro? Preguntas universales que hay que hacerlas con frecuencia.

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Y no sólo los cónyuges en la pareja, sino también los sacerdotes y los obispos ante Jesús. Porque es Jesús quien nos lo pregunta como un día hizo con Pedro:

“Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”

Esta es la pregunta que me hago a mí, a mis hermanos obispos y a los sacerdotes. Como va el amor de hoy, el de Jesús, ¿no? ¿Es como el primero? ¿Estoy enamorado como el primer día? ¿O el trabajo, las preocupaciones un poco me hacen mirar otras cosas, y olvidar un poco el amor? Pero los cónyuges pelean, pelean. Y eso es normal. Pero cuando no hay amor, no se pelea: se rompe.

Jamás olvidar el primer amor. Jamás. Hay que tener varios aspectos presentes en la relación de diálogo de un sacerdote con Jesús:

1.- Antes de querer convertirse en un intelectual de la filosofía, de la teología o de la patrología debe ser un pastor, tal como Jesús le pidió a Pedro cuando le dijo: “Apacienta mis ovejas”.

El resto, viene después. Apacienta. Con la teología, con la filosofía, con la petrología, con lo que estudias, pero apacienta. Se pastor. Porque el señor nos ha llamado para esto.

Y las manos del obispo sobre nuestra cabeza son para ser pastores. Es una segunda pregunta, ¿no? La primera es: “¿Cómo va el primer amor?”.

2.- La segunda es ésta: “¿Soy pastor, o soy un empleado de esta ONG que se llama Iglesia?”. Hay una diferencia. ¿Soy pastor? Una pregunta que yo debo hacerme, que los obispos se deben hacer, y también los sacerdotes: todos. Apacienta. Pastorea. Ve adelante.

3.- No hay gloria ni majestad para el pastor consagrado a Jesús. No, hermano. Terminará del modo más común, incluso más humillante, tantas veces, en un lecho, que te dan de comer, que te deben vestir… Pero inútil, allí, enfermo…. El destino es terminar como terminó Él, amor que muere como la semilla de grano y después vendrá el fruto. Pero yo no lo veré.

4.- Sígueme: Si nosotros hemos perdido la orientación o no sabemos cómo responder sobre el amor, no sabemos cómo responder sobre este ser pastores, no sabemos cómo responder o no tenemos la certeza de que el Señor no nos dejará solos, incluso en los momentos peores de la vida, en la enfermedad, Él dice: “Sígueme”.

Es ésta nuestra certidumbre. Sobre las huellas de Jesús. En ese camino. “Sígueme”. (Homilía en Santa Marta, 06 de junio de 2014)

Oración de Sanación

Señor mío, Tú conoces todos mis pensamientos, incluso aquellos que habitan en los más profundo de mi corazón. Sabes que a menudo fallo; pero bien sabes que te amo y lo quiero seguir intentando

Te pido perdón, porque por culpa de mis malas inclinaciones, a veces me aparto de Ti, me distancia de tu gracia y me alejo de ese amor incondicional que sólo Tú me ofreces.

Me arrepiento, mi Señor, por las muchas veces que te ofendí y no busqué hacer el bien. Ayúdame a amarte con todas mis fuerzas, con todo mi ser, con todo mi corazón y todo mi espíritu.

Sé que Tú también quieres que te ame con todas mis fuerzas, que corresponda a tu fidelidad, pero no me lo exiges, porque el amor no se exige, sino que te lo entregue por deseo y en libertad.

Gracias por acercarte a mí, por enseñarme que tu gracia me basta para ser feliz y por ayudar a que, con tu amor y tu poder, mi corazón se vea libre y sanado de esas heridas de la vida.

Hoy quiero sentirme verdaderamente valorado y amado por Ti, comprendiendo que tu relación conmigo nació del amor y el sacrificio y a la que debo mantenerme unido si quiero vencer en mis batallas.

Oh Señor, Tú lo sabes todo, mis caídas y mis quebrantos. Tú llenas todos mis vacíos y repones mis fuerzas motivándome a actuar con valentía.

Ven a mi vida, acampa en mi corazón, lléname de tu poder para sentirte en cada momento de mi vida y poder proclamar tu amor al mundo entero. Amén

Propósito para hoy

Voy a rezar tres avemarías pidiendo a Dios discernimiento para saber hablar, actuar y vivir de acuerdo a su voluntad.

Frase de reflexión

“Todos los bautizados somos discípulos misioneros, llamados a ser en el mundo Evangelio vivo”. Papa Francisco

Evangelio del día: María, con su saludo, trae al Espíritu Santo

Lucas 1,39-45 – VII miércoles de Pascua: La Iglesia llama a María: causa de nuestra alegría ¿Por qué? Porque trae la alegría más grande: Jesús
Evangelio según San Lucas 1,39-56

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La vista de María a su prima Isabel: “En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor. María dijo entonces: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahán y su descendencia por siempre”. María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa”. Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

La Virgen va a visitar a Isabel, e Isabel le dice: «He aquí, apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno».

Todo es alegría. Pero nosotros cristianos no estamos muy acostumbrados a hablar de alegría, de gozo. Creo que muchas veces nos gustan más los lamentos. ¿Qué es la alegría? La clave para comprender esta alegría es lo que dice el Evangelio:

“Isabel fue colmada de Espíritu Santo”.

Es el Espíritu Santo quien nos da la alegría. En la primera oración de la misa hemos pedido también la gracia de la docilidad al Espíritu Santo, quien nos da la alegría.

[...] A mí me gusta pensar: los jóvenes cumplen la Ley; los ancianos tienen la libertad de dejar que el Espíritu les guíe. Es hermoso esto.

Es precisamente el Espíritu quien nos guía. Él es el autor de la alegría, el creador de la alegría. Y esta alegría en el Espíritu nos da la verdadera libertad cristiana.

Sin alegría, nosotros, cristianos, no podemos llegar a ser libres. Nos convertimos en esclavos de nuestras tristezas.

No se puede llevar adelante el Evangelio con cristianos tristes, desesperanzados, desalentados; no se puede. Esta actitud es un poco funeraria. En cambio, la alegría cristiana deriva precisamente de la alabanza a Dios.

[...] Es precisamente ella, la Virgen quien trae las alegrías. La Iglesia la llama causa de nuestra alegría, causa nostrae letitiae.¿Por qué? Porque trae nuestra alegría más grande, trae a Jesús.

Y trayendo a Jesús hace que este niño salte de alegría en el seno de la madre. Ella trae a Jesús. Ella con su oración hace que el Espíritu Santo irrumpa. Irrumpe ese día de Pentecostés; estaba allí.

Debemos rezar a la Virgen para que al traer a Jesús nos dé la gracia de la alegría, de la libertad; nos dé la gracia de alabar, de hacer oración de alabanza gratuita, porque Él es digno de alabanza, siempre. (Homilía en Santa Marta, 01 de junio de 2013)

Oración de Sanación

Señor Jesús, te agradezco eternamente por tu poderosa presencia en mi vida y hacerme sentir amado y bendecido en cada paso que doy. Creo firmemente puedes salvarme y apartarme de todos mis miedos.

Tú eres mi guardián fiel, haces que me levante en victoria y me das las fuerzas para continuar en mis momentos de angustia. Estoy seguro que puedo vencer cada uno de mis problemas con gran confianza en tu poder.

Te pido que aumentes mi fe, que la hagas brillar y mantenerse sólida en toda circunstancia de mi vida, que pueda proclamarte como María, que aceptó tu voluntad con confianza y la enalteciste por su humildad.

Confío en que esa fe es la mejor gracia que puedo recibir de Ti para comprender la profundidad de todos tus misterios de amor. Gracias por hacerme experimentar esa paz profunda como lo sintió María mientras meditaba en silencio tus Palabras.

Cómo María, quiero estar siempre presto para el servicio, ella, Arca de la Nueva Alianza, la portadora de Dios en Jesús, Hijo del altísimo, supo cómo recogerse y donarse a quien lo necesitaba, sin importar su condición o la distancia.

Ella enciende esa luz en los corazones de los fieles para guiarnos a tu encuentro. Si Tú, mi Señor, eres rico en misericordia, ella es Madre de misericordia que con su “Sí” llevó a cabo tu obra salvadora en todos nosotros.

Mi corazón se siente firme ahora. No apartes tu mano victoriosa de mí. Confío en me llenarás de paciencia para no desesperarme a la hora de la prueba.

Que María me sostenga y sea mi apoyo en esta tarea de servirte con alegría y comprometido con tu Reino. Amén

Propósito para hoy

Rezaré un Padrenuestro durante el almuerzo pidiendo por las familias que se encuentran necesitadas

Frase de reflexión

“Pidamos por todos los sacerdotes buenos y fieles, que se entregan a los demás con generosidad y abnegación, sin hacer ruido”. Papa Francisco

Evangelio del día: Jesús es el abogado defensor que reza por ti

Evangelio del día: Juan 17,1-11a – VII martes de Pascua: Padre, te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que Tú me diste, porque son tuyo
Evangelio según San Juan 17,1-11

Jesús reza por los suyos: En aquel tiempo, Jesús levantó los ojos al cielo dijo: “Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo también te glorifique, y por el poder que le diste sobre toda la humanidad, dé la vida eterna a cuantos le has confiado. La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado. Yo te he glorificado sobre la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, Padre, glorifícame en ti con la gloria que tenía, antes de que el mundo existiera.He manifestado tu nombre a los hombres que tú tomaste del mundo y me diste. Eran tuyos y tú me los diste. Ellos han cumplido tu palabra y ahora conocen que todo lo que me has dado viene de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste; ellos las han recibido y ahora reconocen que salí de ti y creen que tú me has enviado. Te pido por ellos; no te pido por el mundo, sino por éstos, que Tú me diste, porque son tuyos. Todo lo mío es tuyo y lo tuyo mío. Yo he sido glorificado en ellos. Ya no estaré más en el mundo, pues voy a ti; pero ellos se quedan en el mundo.” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

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Jesús, habla con el Padre, en este discurso, y dice: “Te ruego por ellos”. Por lo tanto, Jesús ruega por nosotros. Un hecho que podría parecer un poco extraño, porque nosotros pensamos que es justo rezar a Jesús y Jesús nos da la gracia.

Pero Jesús reza por nosotros. Jesús que ora, Jesús el hombre-Dios que reza. Y reza por nosotros: ruega por mí, ruega por ti y por cada uno de nosotros.

En realidad, Jesús ya lo había dicho claramente a Pedro, asegurándole que rezaba para que su fe no decaiga.

En este discurso de despedida, Jesús ruega por todos los discípulos que vendrán y que creerán en Él. No ruega por el mundo, sino que ruega por ellos, diciendo al Padre que su oración es por estos que tú me diste, porque son tuyos.

Así, Jesús nos recuerda que todos nosotros somos del Padre y Él ruega por nosotros ante el Padre.

San Pablo, en el capítulo octavo de la Carta a los romanos, nos dice que es una oración de intercesión. De este modo, hoy, mientras nosotros rezamos aquí, Jesús ruega por nosotros, ruega por su Iglesia.

Y el apóstol Juan nos tranquiliza diciendo que, cuando pecamos, sabemos que tenemos un abogado ante el Padre: alguien que ruega por nosotros, nos defiende ante el Padre, nos justifica.

Es importante pensar mucho en esta verdad, en esta realidad: en este momento Jesús está orando por mí. Yo puedo seguir adelante en la vida porque tengo un abogado que me defiende. Si soy culpable, si tengo muchos pecados, Jesús es un buen abogado defensor y hablará al Padre de mí.

Y precisamente para destacar que Él es el primer abogado, nos dice: Les enviaré otro paráclito, otro abogado. Pero Él es el primero. Y ruega por mí, en la oración de intercesión que hoy después de la Ascensión al cielo Jesús hace por cada uno de nosotros.

Del mismo modo como cuando nosotros en la parroquia, en casa, en la familia tenemos algunas necesidades, algunos problemas, decimos “reza por mí”, lo mismo debemos decir a Jesús:

“Señor Jesús, ruega por mí”

¿Y cómo ruega hoy Jesús?: amando. Pero hay una cosa que Jesús hace hoy, estoy seguro que lo hace: muestra al Padre sus llagas. Y Jesús con sus llagas ruega por nosotros. Como si dijese:

“Padre, este es el precio. Ayúdales, protégelos, son tus hijos a quienes yo he salvado”. (Homilía en Santa Marta, 03 de Junio de 2014)

Oración de sanación

Jesús mío, Tú eres mi Rey y mi salvador, eres lo más grande mi vida y quiero confesarte que hoy te necesito más que nunca. Con tu sabiduría y tu gracia, ayúdame a tomar las decisiones correctas

Sé que en mi vida no conseguiré mayores éxitos si no uno fuerzas contigo en la oración, el poderoso instrumento que nos dejaste para establecer una relación de amor Contigo, el Padre y el Espíritu Santo.

Te doy gracias porque escuchas mis plegarias y me llenas de tu poder para ser valiente y audaz en mi camino personal, permitiendo que pueda realizar mis sueños sin desligarme de tu proyecto de salvación

En los momentos más difíciles, tu Espíritu viene en mi auxilio, dando a mi corazón sus inspiraciones para vencer y haciéndome sentir que Tú caminas a mi lado, acompañándome en las batallas de la vida

Yo no me canso de orarte, de pedirte, de amarte, y muchas veces no me doy cuenta que Tú también rezas por mí ante el Padre, para que no me deje avasallar por las preocupaciones y angustias del mundo.

Eres mi modelo para ser perseverante en la oración. Quiero aprender a orar contigo, a buscar momentos de soledad como Tu cuando te retirabas a hablar a solas con el Padre y tener una relación profunda a Él.

Enséñame, Señor mío, a distanciarme de los ruidos del mundo, a construir la paz en mi corazón, brindándote mi tiempo y mi compañía en la oración,

Ese momento de diálogo Contigo, debe ser mi tesoro, pues en él, Tú me iluminas para ir progresando en mi camino hacia la vida eterna. Amén.

Propósito para hoy

Rezar un rosario, preferiblemente en familia, pidiendo la intercesión de María, para prepararnos espiritualmente para recibir el Espíritu Santo en Pentecostés.

Frase de reflexión

“La Confirmación es importante para el cristiano; nos da fuerzas para defender la fe y anunciar el Evangelio con entusiasmo”. Papa Francisco