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Editorial SAN PABLO
 
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Evangelio del día: ¿Estará preparado tu corazón para la venida del Señor?

Mateo 25,1-13 – XXI viernes tiempo ordinario: Ya viene el esposo, salgan a su encuentro, y las que estaban preparadas entraron con él
Evangelio según San Mateo 25,1-13

La parábola de las vírgenes prudentes: En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a sus discípulos: Por eso, el Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes. Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite, mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos. Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. Pero a medianoche se oyó un grito: “Ya viene el esposo, salgan a su encuentro”. Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Las necias dijeron a las prudentes: “¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?” Pero estas les respondieron: “No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado”. Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta. Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: “Señor, señor, ábrenos”, pero él respondió: “Les aseguro que no las conozco”. Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

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Existe este tiempo inmediato entre la primera venida de Cristo y la última, que es precisamente el tiempo que estamos viviendo.

En este contexto del tiempo inmediato se sitúa la parábola de las diez vírgenes. Se trata de diez jóvenes que esperan la llegada del Esposo, pero él tarda y ellas se duermen.

Ante el anuncio improviso de que el Esposo está llegando todas se preparan a recibirle, pero mientras cinco de ellas, prudentes, tienen aceite para alimentar sus lámparas; las otras, necias, se quedan con las lámparas apagadas porque no tienen aceite; y mientras lo buscan, llega el Esposo y las vírgenes necias encuentran cerrada la puerta que introduce en la fiesta nupcial. Llaman con insistencia, pero ya es demasiado tarde; el Esposo responde: no las conozco.

El Esposo es el Señor y el tiempo de espera de su llegada es el tiempo que Él nos da, a todos nosotros, con misericordia y paciencia, antes de su venida final; es un tiempo de vigilancia; tiempo en el que debemos tener encendidas las lámparas de la fe, de la esperanza y de la caridad; tiempo de tener abierto el corazón al bien, a la belleza y a la verdad; tiempo para vivir según Dios, pues no sabemos ni el día ni la hora del retorno de Cristo.

Lo que Jesús nos pide es que estemos preparados al encuentro -preparados para un encuentro, un encuentro bello, el encuentro con Jesús-, que significa saber ver los signos de su presencia, tener viva nuestra fe, con la oración, con los Sacramentos, estar vigilantes para no adormecernos, para no olvidarnos de Dios.

La vida de los cristianos dormidos es una vida triste, no es una vida feliz. El cristiano debe ser feliz, la alegría de Jesús. ¡No nos durmamos!. (Audiencia general, 24 de abril de 2013)

Oración de sanación

Dios de amor, me confío hoy a tu gracia para que bendigas cada cosa que emprenda, porque sé que junto a Ti todo cobra sentido e importancia.

Ven y aleja de mí la angustia, que pueda andar sereno ante situaciones difíciles que afronto para que mi alma no quede atrapada en malos hábitos.

Si quiero mi salvación debo cuidar mi alma, estar alerta, atento y firme para no dejarme arrastrar por tentaciones deslumbrantes hacia abismos de dolor.

Son muchos las distracciones en esta vida que pueden embelesarme con su resplandor exterior, pero que por dentro son ataduras al sufrimiento.

Oh Señor, no sé el día ni la hora en que vengas por mí, pero estoy seguro de algo: Tú me amas y me das las gracias para rechazar y vencer la oscuridad

Debo mantener la llama de mi fe siempre encendida, con la oración y la comunión con tu amor, para así, cubrirme con la armadura de tu poder.

El alimento y motor de mi alma es tu Cuerpo y tu Sangre, el abono son las obras generosas y la restauración de mis fuerzas es la confesión.

Que pueda yo desde ahora llevarte en mi corazón, estar atento a tu llamado y, con gran prudencia, estar siempre listo cuando llames a mi puerta. Amén

Propósito para hoy

Invitaré a hacer una oración a algún amigo pidiendo porque sus problemas pronto se solucionen

Frase de reflexión

“El reto de los esposos cristianos: estar juntos, aprender a amarse para siempre y buscar el modo de que el amor crezca”. Papa Francisco

Evangelio del día: Mantente alerta, no sabes el día en que vendrá el Señor

Mateo 24,42-51 – XXI jueves tiempo ordinario: Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día ni la que hora vendrá su Señor
Evangelio según San Mateo 24,42-51

Mantenerse alerta, no sabes cuando vendrá tu Señor: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Velen y estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada. ¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo. Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si es un mal servidor, que piensa: “Mi señor tardará”, y se dedica a golpear a sus compañeros, a comer y a beber con los borrachos, su señor llegará el día y la hora menos pensada, y lo castigará. Entonces él correrá la misma suerte que los hipócritas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

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La esperanza cristiana no es sólo un deseo, un auspicio, no es optimismo: para un cristiano, la esperanza es espera, espera ferviente, apasionada por el cumplimiento último y definitivo de un misterio, el misterio del amor de Dios en el que hemos renacido y en el que ya vivimos.

Y es espera de alguien que está por llegar: es Cristo el Señor que se acerca siempre más a nosotros, día tras día, y que viene a introducirnos finalmente en la plenitud de su comunión y de su paz.

La Iglesia tiene entonces la tarea de mantener encendida y claramente visible la lámpara de la esperanza, para que pueda seguir brillando como un signo seguro de salvación y pueda iluminar a toda la humanidad el sendero que lleva al encuentro con el rostro misericordioso de Dios.

Queridos hermanos y hermanas, esto es entonces lo que esperamos: ¡que Jesús regrese! ¡La Iglesia esposa espera a su esposo!

Debemos preguntarnos, sin embargo, con gran sinceridad, ¿somos testigos realmente luminosos y creíbles de esta espera, de esta esperanza? ¿Nuestras comunidades viven aún en el signo de la presencia del Señor Jesús y en la espera ardiente de su venida, o aparecen cansadas, entorpecidas, bajo el peso de la fatiga y la resignación? ¿Corremos también nosotros el riesgo de agotar el aceite de la fe, de la alegría? ¡Estemos atentos!

Invoquemos a la Virgen María, Madre de la esperanza y reina del cielo, para que siempre nos mantenga en una actitud de escucha y de espera, para poder ser ya traspasados por el amor de Cristo y un día ser parte de la alegría sin fin, en la plena comunión de Dios.

Y no se olviden: jamás olvidar que así estaremos siempre con el Señor. ¿Lo repetimos otras tres veces? Y así, estaremos siempre con el Señor, y así, estaremos siempre con el Señor, y así, estaremos siempre con el Señor. ¡Gracias. (Audiencia general, 15 de octubre de 2014)

Oración de sanación

Señor, te doy gracias porque con el poder de tu amor estimulas mi corazón para mantener ardiendo la llama de la esperanza y sentirme protegido por Ti.

Quiero velar siempre por mis acciones, que estén dirigidas a hacer el bien para que, cuando vuelvas, encuentres en mí un discípulo lleno de Ti.

Líbrame de la vanidad, de todo tipo de orgullo y malas inclinaciones que puedan entorpecerme el camino y perder así el norte de tu estrella.

Ayúdame a estar unido a tu gracia, venciendo las tentaciones del maligno enemigo fortaleciéndome con el poder de tus divinos Sacramentos

No es cualquier cosa la que está en juego, es mi alma, un alma que se ha ido manchando por mis pecados, por mi falta de amor y dureza de mi corazón.

Que mi corazón sea vasija viviente del Espíritu Santo y me libre del deseo de buscar caminos fáciles lejos de Ti: fama, fortuna, placeres y vanidades.

Que torpeza la mía cuando caigo en apegos terrenales. Por ello, confío en tu guía, en que me has entregado a un ángel que me orienta y me fortalece.

Invoco tu auxilio divino para que me des la gracia de mantenerme unido a Ti a través de ese hilo invisible de tu amor y de tu compasión. Amén

Propósito para hoy

Hoy, sacrificaré mi almuerzo o cena, pidiendo por tantas familias necesitadas que se irán a la cama sin comer por no contar con lo básico para sus comidas.

Frase de reflexión

“Recemos por los cristianos que son perseguidos, para que sepan vencer el mal con el bien”. Papa Francisco

Evangelio del día: El apego a las riquezas es el inicio de toda corrupción

Mateo 19,16-22 – XX lunes tiempo ordinario: Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo
Evangelio según San Mateo 19,16-22

 

Comer la carne de Cristo para la Vida Eterna: “En aquel tiempo, se le acercó un joven a Jesús y le preguntó: “Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?” Jesús le dijo: “¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos”. “¿Cuáles?”, preguntó el hombre. Jesús le respondió: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El joven dijo: “Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?” “Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

papa francisco serio levanta la mano

El joven rico que encuentra a Jesús, pide seguirlo y le asegura que quiere vivir desde siempre los mandamientos, pero después cambia totalmente su humor y actitud cuando el Maestro le dice que el último paso que debe cumplir, eso que le falta es vender sus bienes, darlos a los pobres y entonces seguirlo.

De golpe, la alegría y la esperanza desaparecen en aquel joven, porque él, no quiere renunciar a su riqueza:

El apego a las riquezas es el inicio de todo tipo de corrupción, por doquier: corrupción personal, corrupción en los negocios, también la pequeña corrupción comercial, la de aquellos que quitan 50 gramos al peso justo, corrupción política, corrupción en la educación…

¿Por qué? Porque aquellos que viven apegados al propio poder, a las propias riquezas, creen que están en el paraíso. Están cerrados, no tienen horizonte, no tienen esperanza. Y al final, deberán dejar todo.

Hay un misterio en la posesión de las riquezas. Porque las riquezas tienen la capacidad de seducir, de llevarnos a una seducción y de hacernos creer que estamos en un paraíso terrenal…

[...] El apego a las riquezas nos da tristeza y nos hace estériles. Digo apego, no digo administrar bien las riquezas, porque las riquezas son para el bien común, para todos.

Y si el Señor a una persona se las da es para que las utilice para el bien de todos, no para sí mismo, no para que las encierre en su corazón, que después con esto se vuelve corrupto y triste.

[...] La primera Bienaventuranza: “Bienaventurados los pobres de espíritu”, es decir, despojarse de este apego y hacer que las riquezas que el Señor le ha dado a él sean para el bien común. La única manera. Abrir la mano, abrir el corazón, abrir el horizonte.

Pero si tú tienes la mano cerrada, tienes el corazón cerrado como aquel hombre que hacía banquetes y se vestía lujosamente, no tienes horizontes, no ves a los demás que tienen necesidad y terminarás como aquel hombre: lejos de Dios. (Homilía en Santa Marta, 25 de mayo de 2015)

Oración de sanación

Señor, Tú enseñas de una forma sencilla, clara, directa pero amorosa. Me invitas a vivir el desprendimiento porque sabes lo que más me conviene

Tú bien sabes que no vale la pena que yo me desgaste por cosas pasajeras de este mundo que me serán inútiles en tu Reino y por eso me alertas

¿Cómo soy capaz de pensar que quedaré apartado de tus bienes necesarios para mi sustento si tomo la decisión de dejarlo todo para seguirte?

Tú eres el dador de todas las cosas y quieres lo mejor para mí. Ayúdame a vivir con espíritu de pobreza, a vivir más confiado en tu amor de Padre.

Que mi corazón viva unido al Tuyo buscando siempre el bien, sin sentir apegos por esas cosas que se desmoronan y que viene y van como el viento.

Debo aprender a atesorar, no para esta vida, sino para aquella que me tienes guardada. Quiero descansar en Ti, aquietar mi alma en Ti.

Tú me creaste, soy tu imagen y semejanza, ¿de qué podré temer si me aseguras que cuidas más que a las aves del Cielo?

Confío con tu bendición que me lleva a desechar todo aquello que me lleva a la perdición. Quiero gozar a tu lado los Bienes de tu Reino. Amén

Propósito para hoy

Perdonaré sinceramente a aquellos que hoy me puedan causar alguna molestia o incomodidad, sin hacerles notar que me ofendieron

Frase de reflexión

“Es mejor una Iglesia herida, pero que hace camino, que una Iglesia enferma porque se cierra en sí misma”. Papa Francisco

Evangelio del día: Mi lengua mata si hablo mal. También las palabras matan.

Mateo 18,15-20 – XIX miércoles tiempo ordinario: Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha habrás ganado a tu hermano
Evangelio según San Mateo 18,15-20

 

La corrección fraterna y la fuerza de la oración: “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos. Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considérelo como pagano o publicano. Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo. También les aseguro que si dos de ustedes se unen en la tierra para pedir algo, mi Padre que está en el cielo se lo concederá. Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

papa francisco levanta mano dedo serio

Jesús nos enseña que si mi hermano cristiano comete una culpa contra mí, me ofende, yo debo usar la caridad hacia él, antes que todo, hablarle personalmente, explicándole que aquello que ha dicho o hecho no es bueno

¿Y si el hermano no me escucha? Jesús sugiere una intervención progresiva: primero, vuelve a hablarle con otras dos o tres personas, para que sea más consciente del error que ha cometido; si, no obstante esto, no acoge la exhortación, es necesario decirlo a la comunidad; y si tampoco escucha a la comunidad, es necesario hacerle percibir la fractura y el distanciamiento que él mismo ha provocado, haciendo venir a menos la comunión con los hermanos en la fe.

Las etapas de este itinerario indican el esfuerzo que el Señor pide a su comunidad para acompañar a quien se equivoca, para que no se pierda. Es ante todo necesario evitar el clamor de la habladuría y las murmuraciones de la comunidad, ésta es la primera cosa, evitar esto. “Ve y corrígelo en privado” (v. 15).

La actitud es de delicadeza, prudencia, humildad, atención hacia quien ha cometido una culpa, evitando que las palabras puedan herir y matar al hermano.

Porque, ustedes saben, ¡también las palabras matan! Cuando hablo mal. Cuando hago una crítica injusta, cuando con mi lengua saco el cuero a un hermano, esto es matar la reputación del otro.

También las palabras matan. Estemos atentos a esto. Al mismo tiempo esta discreción tiene la finalidad de no mortificar inútilmente al pecador.

[...] El objetivo es aquel de ayudar a la persona a darse cuenta de aquello que ha hecho, y que con su culpa ha ofendido no solamente a uno, sino a todos.

Pero también ayudarnos a librarnos de la ira o del resentimiento, que sólo nos hacen mal: aquella amargura del corazón que trae la ira y el resentimiento y que nos llevan a insultar y a agredir.

Es muy feo ver salir de la boca de un cristiano un insulto o una agresión. Es feo ¿Entendido? Nada de insultos. Insultar no es cristiano ¿Entendido? Insultar no es cristiano.

En realidad, ante Dios todos somos pecadores y necesitados de perdón. Todos. Jesús, de hecho, nos ha dicho no juzgar. La corrección fraterna es un aspecto del amor y de la comunión que deben reinar en la comunidad cristiana.

Es un servicio recíproco que podemos y debemos darnos los unos a los otros. Corregir al hermano es un servicio, y es posible y eficaz solamente si cada uno se reconoce pecador y necesitado del perdón del Señor. (Reflexión antes del rezo del ángelus, 07 de septiembre de 2014)

Oración de sanación

Mi Señor, Tú no te apartas de mí porque eres un Dios rico en misericordia y perdón y me sostienes cuando las tormentas quieren perturbar mi vida.

Ayúdame a ser fuerte, a luchar en medio de la dificultad y confiar en que, más allá de los problemas, se encuentra tu esperanza que no defrauda.

Acepto con humildad cada prueba a la que soy sometido porque sé que de ella hay una enseñanza escondida que Tú quieres que descubra.

Tú me corriges a través mis propios errores, me vas modelando para poder sacar el mejor provecho de los dones que has depositado en mí.

De la misma manera que Tú me corriges, con caridad y bondad, debo yo también hacer lo mismo con los que han cometido faltas contra mí

Que nunca mi lengua se adelante a la bondad de mis labios y termine destilando palabras llenas de odio y causando heridas al corazón.

Soy tuyo Señor, ven y dame un corazón puro para amar. Quita de mí todo deseo de venganza y lléname de tu caridad que todo lo sana.

Dame un corazón bueno y dócil, aferrado a tu promesa de que, si pido al Padre en tu nombre, Él, que es todopoderoso, me lo concederá. Amén

Propósito para hoy

Tener respeto en mis conversaciones con el que piensa distinto, ofreciendo siempre una palabra de consuelo y esperanza.

Frase de reflexión

“Frente a tantos problemas, algunos de ellos graves, no perdamos la esperanza en la misericordia infinita de Dios”. Papa Francisco

Evangelio del día: Nunca den motivos de escándalos a nadie

Mateo 17,22-27 – XIX lunes tiempo ordinario: ¿A quiénes les cobran impuestos los reyes de la tierra, a los hijos o a los extraños?
Evangelio según San Mateo 17,22-27

 

Pagar los impuestos: En aquel tiempo, se hallaba Jesús con sus discípulos en Galilea y les dijo: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo van a matar, pero al tercer día va a resucitar”. Al oír esto, los discípulos se llenaron de tristeza. Cuando llegaron a Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los recaudadores del impuesto para el templo y le dijeron: “¿Acaso tu maestro no paga el impuesto?” Él les respondió: “Si lo paga”. Al entrar Pedro en la casa, Jesús se adelantó a preguntarle: “¿Qué te parece, Simón? ¿A quiénes les cobran impuestos los reyes de la tierra, a los hijos o a los extraños?”. Pedro le respondió: “A los extraños”. Entonces Jesús le dijo: “Por lo tanto, los hijos están exentos. Pero para no darles motivo de escándalo, ve al lago y echa el anzuelo, saca el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda. Tómala y paga por mí y por ti”. Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

papa francisco mirada triste hacia abajo

[...] San Pedro no tenía una cuenta bancaria, y cuando tuvo que pagar los impuestos el Señor lo envió al mar a pescar un pez y encontrar la moneda dentro del pez, para pagar.

Felipe, cuando encontró al ministro de economía de la reina Candace, no pensó: “Ah, bien, hagamos una organización para sostener el Evangelio…” ¡No! No ha hecho un negocio con él: anunció, bautizó y se marchó.

La Iglesia no es una ONG. Es otra cosa, más importante, y nace de esta gratuidad. Recibida y anunciada.

La pobreza es uno de los signos de esta gratuidad, al tiempo que el otro signo es la capacidad de alabanza. Cuando un apóstol no vive esta gratuidad, pierde la capacidad de alabar al Señor. Alabar al Señor, es esencialmente gratuito, es una oración gratuita: no pedimos, sólo alabamos.

El Reino de Dios es un don gratuito. Desde los orígenes de la comunidad cristiana existió la tentación de buscar afuera, lo que causa confusión, pues en esos casos el anuncio parece proselitismo, y por ese camino no se avanza.

Nuestra fuerza es la gratuidad del Evangelio, pues el Señor nos ha invitado a anunciar, no a hacer proselitismo

Benedicto XVI en una oportunidad dijo que la Iglesia crece no por proselitismo, sino por atracción, y esa atracción viene del testimonio de aquellos que desde la gratuidad anuncian la gratuidad de la salvación.

Cuando encontramos apóstoles que quieren hacer una Iglesia rica y una Iglesia sin la gratuidad de la alabanza, la Iglesia envejece, la Iglesia se convierte en una Organización No Gubernamental, la Iglesia no tiene vida

Pidamos al Señor la gracia de reconocer esta gratuidad. Gratuitamente han recibido, den gratuitamente. Reconocer esta gratuidad, aquel don de Dios. Y también nosotros avanzar en la predicación evangélica con esta gratuidad. (Homilía en Santa Marta, 11 de junio de 2013)

Oración de sanación

Mi Dios, pongo mi vida, mi alma y corazón a tus pies y agradezco por cada cosa que has movido a mi alrededor para hacer de mi vida más llevadera.

Tú siempre encuentras la forma de hacerte sentir en mi debilidad y en mis fallas, me hablas al corazón y me revelas hacia donde debo dirigirme.

Tus promesas son eternas y sé que nunca me pondrás en situaciones contrarias a mi felicidad, sino que me ayudas a crecer por medio de ellas.

Dame la capacidad de mantenerme firme sin dar motivo de escándalo, quiero cumplir tanto con lo que me pides, así como con las leyes del hombre.

Revélame tus caminos y líbrame de toda inseguridad que intenta atraparme entre el miedo y la soledad. Quiero escuchar tu voz que todo lo apacigua.

Cuando sigo tu voz, me regresan las fuerzas, es por ello que cada cosa que hago quiero que sean de tu agrado. Quiero vencer mis ataduras y serte fiel.

Que toda mi vida sea un canto de alabanza dirigido a Ti y mis obras estén acorde a tu Palabra para que me asistas siempre con la fuerza de tu voz.

Me confío a tu misericordia, estoy seguro que con tu ayuda voy a vencer, porque tu amor es eterno y tu misericordia no tiene límites. Amén

Propósito para hoy

Pedir el señor que renueve en mí el don de la fe y así ponerme en marcha con verdaderas acciones que le glorifiquen

Frase de reflexión

“Estamos llamados a vivir cada día nuestro Bautismo, como nuevas criaturas, revestidos de Cristo”. Papa Francisco

Evangelio del día: La salvación es gratuita. Nadie compra su salvación

Mateo 10,7-15 – XIV jueves tiempo ordinario: Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios
Evangelio según San Mateo 10,7-15
 

La misión y poder de los doce: “Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente. No lleven encima oro ni plata, ni monedas, ni provisiones para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el que trabaja merece su sustento. Cuando entren en una ciudad o en un pueblo, busquen a alguna persona respetable y permanezcan en su casa hasta el momento de partir. Al entrar en la casa, salúdenla invocando la paz sobre ella. Si esa casa lo merece, que la paz descienda sobre ella; pero si es indigna, que esa paz vuelva a ustedes. Y si no los reciben ni quieren escuchar sus palabras, al irse de esa casa o de esa ciudad, sacudan hasta el polvo de sus pies. Les aseguro que, en el día del Juicio, Sodoma y Gomorra serán tratadas menos rigurosamente que esa ciudad”. Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

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La tarea que Jesús da a los discípulos es llevar la Buena Noticia. Mientras si un discípulo se queda detenido y no sale, no da a los demás lo que ha recibido en el Bautismo, no es un verdadero discípulo de Jesús, puesto que le falta el carácter misionero.

El recorrido del discípulo de Jesús es ir más allá para llevar esta buena noticia. Pero hay otro recorrido del discípulo de Jesús: el recorrido interior, el recorrido dentro de sí, el recorrido del discípulo que busca al Señor todos los días en la oración, en la meditación

Un discípulo que no sirve a los demás no es cristiano. El discípulo debe hacer lo que Jesús ha predicado en aquellas dos colonias del cristianismo: las Bienaventuranzas y después el «protocolo» sobre el cual nosotros seremos juzgados: “Mateo 25″.

Si un discípulo no camina para servir no sirve para caminar. Si su vida no es para el servicio, no sirve para vivir como cristiano. Y allí se encuentra la tentación del egoísmo: “Sí, yo soy cristiano, para mí estoy en paz, me confieso, voy a Misa, cumplo los mandamientos”.

Pero el servicio… A los demás: el servicio a Jesús en el enfermo, en el encarcelado, en el hambriento, en el desnudo. ¡Lo que Jesús nos ha dicho que debemos hacer porque Él está allí! El servicio a Cristo en los demás.

Gratuitamente han recibido, gratuitamente den, es la admonición de Jesús. El camino del servicio es gratuito porque hemos recibido la salvación gratuitamente, pura gracia: ninguno de nosotros ha comprado la salvación, ninguno de nosotros la ha merecido.

Es triste cuando se encuentran a cristianos que se olvidan de esta Palabra de Jesús: “Gratis lo han recibido, gratis denlo”.

Es triste cuando se encuentran comunidades cristianas, ya sean parroquias, congregaciones religiosas, diócesis, independientemente de las comunidades cristianas que sean, que se olvidan de la gratuidad, porque detrás de esto y debajo de esto está el engaño (de presumir) que la salvación viene de las riquezas, del poder humano.

Tres palabras: camino como un envío para anunciar. Servicio: la vida del cristiano no es para sí mismo, sino para los demás, como fue la vida de Jesús. Y tercera: gratuidad. Nuestra esperanza está en Jesucristo que nos envía así una esperanza que no decepciona jamás. (Homilía en Santa Marta, 11 de junio de 2015)

Oración de sanación

Señor, por cuantas cosas tengo que agradecerte y a veces resulto indiferente a esto. Me has dado grandes talentos para el bien y todo me lo das gratis.

¿Qué hago con todo lo que me has dado? ¿No lo comparto con los que no han tenido poco en esta vida? Ayúdame a liberarme de esta indiferencia.

Líbrame de la pereza espiritual que me enceguece a tu amor. Te pido perdón por ser desagradecido y no poner a producir los dones que me has regalado.

¿Qué debo hacer? ¿Qué debo decir? ¿Cómo debo actuar? Pongo todo en tus manos sabiendo que me guiarás en este proceso de desprendimiento.

Amarte debe estar ligado a querer comunicarte a los demás. Si mi amor por Ti es verdadero, entonces debo compartirte, anunciarte, esparcir tu Reino.

Que pueda vencer mis miedos. Cuento con tu gracia que mantiene de pie ante toda dificultad. ¿Me acompañarás en este viaje?, estoy seguro que Sí.

Sé que con tu bendición lo lograré. Aquí tienes a este apasionado corazón para que los transformes y hagas con él tu voluntad.

¿Qué mejor manera de retribuirte todo lo que me has dado que esforzándome en servir a los que te buscan y aún no te encuentran? Amén

Propósito para hoy

Animaré a un familiar cercano, amigo o amiga para que reciba el Sacramento de la Confesión en esta semana

Frase de reflexión

“Hay muchos indigentes en el mundo de hoy. ¿Me encierro en mis cosas, o estoy atento a quien necesita ayuda?”. Papa Francisco

Evangelio del día: Jesús es la puerta que nos hace entrar en la familia de Dios

Mateo 7,6.12-14 – XII martes tiempo ordinario: Ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición
Evangelio según San Mateo 7,6.12-14

Caminar por la puerta estrecha: “En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “No den a los perros las cosas santas ni echen sus perlas a los cerdos, no sean que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes y los despedacen. Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resume la ley y los profetas. Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y amplio el camino que conduce a la perdición, y son muchos los que entran por él. Pero ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida, y que pocos son los que lo encuentran” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

papa francisco evangelio pasar por la puerta angosta

Qué quiere decir Jesús? ¿Cuál es la puerta por la que debemos entrar? ¿Y por qué Jesús habla de una puerta estrecha?

La imagen de la puerta vuelve varias veces en el Evangelio y se remonta a la de la casa, a la del hogar doméstico, donde encontramos seguridad, amor y calor.

Jesús nos dice que hay una puerta que nos hace entrar en la familia de Dios, en el calor de la casa de Dios, de la comunión con Él. Y esa puerta es el mismo Jesús (Cfr. Jn 10, 9). Él es la puerta. Él es el pasaje para la salvación. Él nos conduce al Padre.

Y la puerta que es Jesús jamás está cerrada, esta puerta jamás está cerrada. Está abierta siempre y a todos sin distinción, sin exclusiones, sin privilegios.

Porque saben, Jesús no excluye a nadie. Alguno de ustedes quizá podrá decirme: “pero Padre, yo estoy excluido, porque soy un gran pecador. He hecho cosas feas. He hecho tantas en la vida…” No, no estás excluido.

Precisamente por esto eres el preferido. Porque Jesús prefiere al pecador. Siempre, para perdonarlo, para amarlo. Jesús te está esperando para abrazarte, para perdonarte. No tengas miedo. Él te espera. Anímate, ten coraje para entrar por su puerta.

Todos somos invitamos a pasar esta puerta, a atravesar la puerta de la fe, a entrar en su vida, y a hacerlo entrar en nuestra vida, para que Él la transforme, la renueve, le de alegría plena y duradera.

En la actualidad pasamos ante tantas puertas que invitan a entrar prometiendo una felicidad que después, nos damos cuenta de que duran un instante. Que se agota en sí misma y que no tiene futuro.

Pero yo les pregunto: ¿Por cuál puerta queremos entrar? Y ¿a quién queremos hacer entrar por la puerta de nuestra vida?

Quisiera decir con fuerza: no tengamos miedo de atravesar la puerta de la fe en Jesús, de dejarlo entrar cada vez más en nuestra vida, de salir de nuestros egoísmos, de nuestras cerrazones, de nuestras indiferencias hacia los demás. Porque Jesús ilumina nuestra vida con una luz que no se apaga jamás.

A la Virgen María, Puerta del Cielo, le pedimos que nos ayude a pasar la puerta de la fe, a dejar que su Hijo transforme nuestra existencia como ha transformado la suya para llevar a todos la alegría del Evangelio (Homilía en Santa Marta, 25 de agosto de 2013)

Oración de sanación

Jesús mío, gracias por esa paz y consuelo que trae el sentir tu presencia cada día cuando cierro mis ojos al mundo y pienso en todas tus bendiciones.

Seguirte no es tan sencillo; el mundo me abre tantas puertas de fantasías que a veces me deslumbran tanto que me desorientan y pierdo tu camino.

Debo entender que esas maravillas terrenales son solo ilusiones pasajeras que me distraen de mi verdadero objetivo: buscar tu Reino y tu Justicia.

Tú me enseñas que debo tratar a los demás como yo quiero ser tratado, es una regla de oro para poder entrar por esa puerta estrecha que me ofreces.

No quiero sentir miedo de abrir la puerta de mi corazón a todos cuantos necesiten descubrirte, pues tu alegría y salvación es para todos.

Aumenta mi deseo de servir y amar, pues en esa donación, encontraré la puerta que me da la vida en abundancia, la Puerta de tu Corazón.

Comprendo que, para seguirte, debo amar y tener esa empatía con los demás como Tú la has tenido conmigo. Por eso, límpiame de egoísmos.

Haz crecer en mi corazón ese desprendimiento del mundo para poder donarme por completo y proclamar las maravillas del Cielo. Amén

Propósito para hoy

Antes de llegar a casa, regalaré un pequeño detalle a una persona o un vecino(a) cercano.

Frase de reflexión

“La misericordia es lo único que puede salvar al hombre y al mundo del pecado y del mal”. Papa Francisco

Evangelio del día: Hacer el bien sin esperar recompensas, no como los hipócritas

Mateo 6,1-6.16-18 – XI miércoles tiempo ordinario: Cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta como hacen los hipócritas

Evangelio según San Mateo 6,1-6.16-18

Hacer obras sin esperar recompensa: “En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Tengan cuidado de no practicar sus obras de piedad delante de los hombres para que los vean. De lo contrario, no tendrán recompensa con su Padre celestial. Por tanto, cuando des limosna, no lo anuncies con trompeta como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, para que los alaben hombres. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. En cambio, cuando tú des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes hagan oración; no sean como los hipócritas a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora ante tu Padre, que ahí en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará. Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como esos hipócritas que descuidan la apariencia de su rostro, para que la gente note que están ayunando. Yo les aseguro que ya recibieron su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que no sepa la gente que estas ayunando, sino tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo secreto, te recompensará”. Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

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En el pasaje de Mateo, Jesús relee las tres obras de piedad previstas en la ley mosaica: la limosna, la oración y el ayuno. Y distingue el hecho externo del hecho interno, de ese llanto del corazón.

A lo largo del tiempo estas prescripciones habían sido corroídas por la herrumbre del formalismo exterior o, incluso, se habían transformado en un signo de superioridad social.

Jesús pone de relieve una tentación común en estas tres obras, que se puede resumir precisamente en la hipocresía (la nombra tres veces):

“Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos… Cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante como hacen los hipócritas… Cuando recen, no sean como los hipócritas a quienes les gusta rezar de pie para que los vea la gente… Y cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas”.

Sepan, hermanos, que los hipócritas no saben llorar, se han olvidado de cómo se llora, no piden el don de lágrimas.

Cuando se hace algo bueno, casi instintivamente nace en nosotros el deseo de ser estimados y admirados por esta buena acción, para tener una satisfacción.

Jesús nos invita a hacer estas obras sin ninguna ostentación, y a confiar únicamente en la recompensa del Padre que ve en lo secreto. (Homilía en Santa Marta, 23 de febrero de 2014)

Oración de Sanación

Jesús mío, Tú conoces a profundidad las intenciones de mi corazón. Quiero hacer el bien, aunque a veces haga el mal que no debo y daño a quien no quiero.

Ayúdame a ser justo ante tus ojos, a no buscar la adulación de demás, sino complacerte a Ti, que ves en lo secreto y conoces el valor de mi ofrecimiento.

Que mi corazón sea guiado por las leyes de tu amor, para así buscar la justicia y el perdón, resarcir los errores, buscar la paz y la reconciliación.

No quiero caer en la vanidad ni satisfacer mi ego en los halagos de los demás, esperando recompensas que no se relaciones a tu proyecto de vida.

Ayúdame a saber discernir lo que debo decir, contar con tu iluminación para perseguir el bien sin esperar nada a cambio. Sé Tú mi guía y protector.

Tu Palabra, que es sabiduría, me dice: “Que te alabe otro y no tu boca; que la alabanza provenga de un extraño y no de tus propios labios” (Prov. 27,2)

Que, ni mis ojos, ni mi corazón, sean seducidos por falsos ídolos que me hagan extraviar sin permitirme crecer en tu bondad y en la sencillez.

Desde ahora, buscaré ser el más pequeño de todos, que pueda pasar siempre desapercibido y que seas Tú, Jesús, quien brille para siempre. Amén.

Propósito para hoy

Dedicaré algo de tiempo a escuchar alegremente a un conocido que no me cae del todo bien (practicar la paciencia, la tolerancia y la caridad

Frase de reflexión

“Pidamos al Señor ternura para ver a los pobres con comprensión y amor, sin cálculos y sin temores”. Papa Francisco

Evangelio del día: No hablen mal el uno del otro. No se denigren

Mateo 5,20-26 – X jueves tiempo ordinario: Deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano

Evangelio según San Mateo 5,20-26

Antes de dar tu ofrenda, ve y reconcíliate con tu hermano: ”En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entraran ustedes en el Reino de los cielos. Has oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo. Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él con por el camino; no sea que te entregue al juez, y el juez al policía y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo”. Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco

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Jesús menciona algunas necesidades y toca en particular, el tema de la relación negativa con los hermanos. El que maldice, dice Jesús, merece el infierno.

Si en tu corazón hay algo de negativo hacia el hermano, hay algo que no funciona y te debes convertir, tienes que cambiar. La ira es un insulto contra el hermano, y ya es algo que se da en la línea de la muerte, lo mata…

No hay necesidad de ir a un psicólogo para saber que cuando se denigra al otro es porque uno mismo no puede crecer y necesita que el otro sea abajado, para sentirse alguien. Y esto es un mecanismo feo. Jesús con toda la sencillez dice:

“No hablen mal el uno del otro. No se denigren, no se descalifiquen”.

Y esto porque después de todo estamos caminando por el mismo camino, todos vamos en ese camino que nos llevará hasta el final. De este modo, si no se va de una manera fraterna, todos terminaremos mal: el que insulta y el insultado.

Si uno no es capaz de dominar la lengua, se pierde, y lo demás, la agresividad natural, la que tuvo Caín con Abel, se repite a lo largo de la historia. No es que somos malos, somos débiles y pecadores.

Por eso resulta mucho más fácil arreglar una situación con un insulto, con una calumnia, con una difamación, que solucionarla por las buenas.

Quisiera pedir al Señor, que nos dé a todos la gracia de poner más atención a la lengua, en relación a lo que decimos de los demás. Es una pequeña penitencia pero da buenos resultados.

[...] Debemos pedirle al Señor esta gracia: adaptar nuestra vida a esta nueva Ley, que es la Ley de la mansedumbre, la Ley del amor, la Ley de la paz, y por lo menos podar un poco nuestra lengua, podar un poco los comentarios que hacemos sobre los demás y las explosiones que nos conducen al insulto o a la ira fácil.

¡Que el Señor nos conceda a todos esta gracia!. (Homilía en Santa Marta, 13 de junio de 2013)

Oración de sanación

Señor mío, con qué facilidad me olvido de tu Palabra cuando aparece el orgullo y el rencor y permito que me roben la paz en mi mente y corazón.

Toda mi vida me ha costado hacer las paces con el que me ofende, pues me dejo llevar por la soberbia de creer que el otro debe venir primero a pedirme perdón.

Tú palabra es clara: “Arréglate con tu enemigo mientras vas de camino”. Por ello, tengo que ser pronto a perdonar y liberarme del rencor en mi corazón.

Ayúdame a reconocer las miserias que llevo dentro para dar el paso a la reconciliación con actitud humilde. Quiero que tu amor dirija mi vida.

Quiero estar atento a mis malas actitudes, corregirlas y ser mejor cada día, y así evitar críticas severas o actos dañinos que puedan lastimar a los demás.

Ven Señor, toma el control de mi vida, que el amor y tu perdón sean el timón de mi barca. Desvanece en mí todo dolor que me cause rencor y frustración.

Concédeme la mansedumbre y la humildad de reconocerme pecador, dame la valentía de ir siempre en la búsqueda de la reconciliación y la paz.

Dame la capacidad de perseverar en la oración y pedir por la conversión de los que buscan hacerme daño ¡Haz mi corazón semejante al tuyo! Amén.

Propósito para hoy

Realizaré un sacrificio de ayuno en reparación a las ofensas cometidas contra el santísimo sacramento del altar.

Frase de reflexión

“No nos hacemos cristianos por nuestras propias fuerzas. La fe es un don de Dios que se nos da en la Iglesia y por medio de la Iglesia”. Papa Francisco

Evangelio del día: No derramar el veneno de la calumnia sobre los demás

Mateo 5,17-19 – X miércoles tiempo ordinario: ¡Es muy feo chismorrear! Nos llena el corazón de amargura, nos envenena también a nosotros

Evangelio según San Mateo 5,17-19

Vine a dar cumplimiento: En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No piensen que vine para abolir la Ley o los Profetas: yo no he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Les aseguro que no desaparecerá ni una i ni una coma de la Ley, antes que desaparezcan el cielo y la tierra, hasta que todo se realice. El que no cumpla el más pequeño de estos mandamientos, y enseñe a los otros a hacer lo mismo, será considerado el menor en el Reino de los Cielos. En cambio, el que los cumpla y enseñe, será considerado grande en el Reino de los Cielos”. Palabra del Señor.

Reflexión del Papa Francisco:

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[...] Jesús no quiere cancelar los mandamientos que el Señor dio por medio de Moisés, sino que quiere llevarlos a su plenitud. E inmediatamente después añade que este “cumplimiento” de la Ley requiere una justicia superior, una observancia más auténtica. Y de hecho dice a sus discípulos:

“Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos” (Mt 5.20)

¿Pero qué significa este “pleno cumplimiento” de la ley? ¿Y en qué consiste esta justicia superior?

El mismo Jesús nos responde con algunos ejemplos. Porque Jesús era un hombre práctico, hablaba siempre con ejemplos para hacerse entender. Comienza desde el quinto mandamiento del Decálogo:

“Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: “No matarás”; pero yo les digo que todo aquel que se enoja contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal”.

Con esto, Jesús nos recuerda que ¡también las palabras pueden matar, eh? Cuando se dice que una persona tiene la lengua de serpiente, ¿qué quiere decir? Que sus palabras matan.

Por lo tanto, no sólo no se debe atentar contra la vida de los demás, sino tampoco derramar sobre él el veneno de la ira y golpearlo con la calumnia. Ni hablar mal de él porque llegamos a las habladurías:

los chismes también pueden matar, ¡porque matan la reputación de las personas!

¡Es muy feo chismorrear! Al principio puede incluso parecer incluso una cosa agradable, incluso divertida, como si fuera un caramelo. Pero al final, nos llena el corazón de amargura, nos envenena también a nosotros.

Pero les digo la verdad, ¿eh? Estoy convencido de que si cada uno de nosotros hiciera el propósito de evitar los chismes, ¡con el tiempo se convertiría en un santo!

Éste es un hermoso camino. ¿Queremos llegar a ser santos, si o no? (Síiiiii), ¿Queremos vivir parloteando como de costumbre, si o no? (Noooo). Entonces estamos de acuerdo: ¡basta con los chismes!.

[...] A la luz de esta enseñanza, todos los mandamientos revelan su pleno significado como una exigencia de amor, y todos se reúnen en el gran mandamiento: amar a Dios con todo tu corazón y al prójimo como a ti mismo (Homilía en Santa Marta, 16 de febrero de 2014)

Oración de Sanación

Señor, agradezco tu presencia cada día en mi vida porque de Ti me vienen todas las bendiciones y las fuerzas para enfrentar toda situación difícil.

Hoy, te pido que permanezcas a mi lado. Necesito de tu poder que todo lo restaura, de tu poder liberador que me impulsa a superar todo obstáculo.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de tu divino amor.

Tu palabra es como un río de agua viva, y a través de Ella enséñame a serte fiel, proclamándola no sólo con mis labios, sino también con mis acciones.

Si mi amor por Ti es verdadero, debo guardar tus mandamientos. No puedo llamarme cristiano sino cumplo con esa santa alianza y te soy indiferente.

Quiero seguir tus pasos, vivir lo que viviste, amar lo que amaste, despreciar el mal que te lastima y que me aparta de Ti, de tus consuelos y de tu bondad.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón para mi salvación.

Creo en tu poder de sanar toda herida de mi pasado y que, si cumplo con tu alianza de amor, me protegerás consolarás ahora y por siempre. Amén.

Propósito de hoy

Haré algún acto de caridad con alguna persona necesitada que esté en condición de calle.

Frase de reflexión

“La Iglesia resplandece cuando es misionera, acogedora, libre, fiel, pobre de medios y rica de amor.”. Papa Francisco

Evangelio del día: El cristiano debe ser una persona luminosa, que lleva la luz

Mateo 5,13-16 – X martes tiempo ordinario: ¿cómo quieren vivir? ¿Como lámpara encendida o apagada? ¿Apagada o encendida?

papa francisco evangelio mateo    ser sal y luz

Evangelio según San Mateo 5,13-16

Sal y luz del mundo: ”En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.” Palabra del Señor

Reflexión del Papa Francisco

Jesús dice a sus discípulos: «Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo» Pero esto nos sorprende un poco, si pensamos en quienes tenía Jesús ante sí cuando decía estas palabras. ¿Quiénes eran aquellos discípulos? Eran pescadores, gente simple…

Pero Jesús los mira con los ojos de Dios, y precisamente su afirmación se entiende como una consecuencia de las Bienaventuranzas. Él quiere decir: si son pobres de espíritu, si son dóciles, si son puros de corazón, si son misericordiosos… entonces, ¡serán la sal de la tierra y la luz del mundo!

Para comprender mejor estas imágenes, tenemos presente que la ley hebraica prescribía colocar un poco de sal sobre cada ofrenda presentada a Dios, como signo de alianza.

La luz, además, era para Israel el símbolo de la revelación mesiánica que triunfa sobre las tinieblas del paganismo.

Los cristianos reciben por lo tanto una misión en relación a todos los hombres: con la fe y con la caridad pueden orientar, consagrar, hacer fecunda a la humanidad.

Todos nosotros bautizados somos discípulos misioneros y estamos llamados a convertirnos en el mundo en un evangelio viviente: con una vida santa daremos «sabor» en los diversos ambientes y los defenderemos de la corrupción, como hace la sal; y llevaremos la luz de Cristo con el testimonio de una caridad genuina.

Pero si los cristianos perdemos sabor, y apagamos nuestra presencia de sal y de luz, perdemos la eficacia.

¡Qué bonita es esta misión de dar luz al mundo! Pero es una misión que nosotros tenemos. ¡Es bonita! Es también muy bonito conservar la luz que hemos recibido de Jesús. Custodiarla. Conservarla.

El cristiano debería ser una persona luminosa, que lleva la luz, ¡siempre da luz! Una luz que no es suya, pero es el regalo de Dios, es el regalo de Jesús. Y nosotros llevamos esta luz adelante.

Si el cristiano apaga esta luz, su vida no tiene sentido: es un cristiano de nombre solamente, que no lleva luz, una vida sin sentido.

Yo quiero preguntarles ahora, ¿cómo quieren vivir ustedes? ¿Como una lámpara encendida o como una lámpara apagada? ¿Apagada o encendida? ¿Cómo quieren vivir? ¡Pero no escucho bien desde aquí! ¿Cómo? Lámpara encendida, ¿eh?

Es justamente Dios que nos da esta luz y nosotros la damos a los demás. ¡Lámpara encendida! Ésta es la vocación cristiana.. (Reflexión antes del rezo del Ángelus, 09 de febrero de 2014)

Oración de Sanación

Señor mío, si quiero ser un seguidor tuyo debo ser portador de tu luz, que a dondequiera que vaya refleje tu amor e ilumine con mis palabras y acciones

No puedo andar indiferente ante las injusticias del mundo. Por eso, te pido que me des tu fuerza para emprender este camino con entusiasmo.

Son muchos los que han vuelto la espalda y prefieren las tinieblas a la luz, constantemente te rechazan y te odian pues no comprenden tus Palabras.

Quiero ser como la sal que sazona y da sabor a las cosas, llevarte con alegría y sin miedos, que los otros, al ver mis acciones se enamoren de Ti.

Si no soy portador de tu luz, sino pongo sabor y alegría a la vida, ¿cómo podré llamarme discípulo tuyo? Ven Señor y dale fuerza a mi corazón.

Ayúdame, oh mi Dios, a darte a conocer tu Reino a todos con quienes me encuentre, que ellos puedan sentir de cerca el gozo de vivir cerca de tu amor.

Tú me amas por encima de todo y quieres que yo ponga de manifiesto tu misericordia para acercar a aquellos que se han distanciado de Ti

Bendíceme, derrama tu sabiduría sobre mí, dame tu luz y la valentía para sazonar al mundo en tu verdad y colaborar con tu reconciliación. Amén

Propósito para hoy

Hablaré sólo cosas buenas y positivas de los demás, alentando y dando esperanzas a todos; sin importar si mi mundo se me esté viniendo encima

Frase de reflexión

“Dios hace crecer sus flores más hermosas en medio de las piedras más áridas”. Papa Francisco