Cuaresma y una triple conversión: Llamado a la paz , a la alegría y a la humanidad
En este tiempo, la Iglesia nos propone volver el corazón a Dios en tres dimensiones esenciales: una conversión a la paz, que nos haga artesanos de reconciliación; una conversión a la alegría, que ilumine nuestro ayuno y nuestra vida comunitaria; y una conversión a la humanidad, que nos impulse a vivir la caridad con rostro cercano y compasivo.